Artículo completo sobre Tamengos, Aguim y Óis: tres aldeas, un solo latido
Recorre la unión de parroquias donde el barroco, el lechón y las campanas marcan el tiempo
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La campana de la iglesia parroquial de Tamengos dobla a las siete de la mañana y a las siete de la tarde, como mandaba el cura Américo Sousa durante los cuarenta y dos años que fue párroco. La luz rasante de la tarde dibuja en las paredes encaladas de la capilla de San Sebastián —declarada Bien de Interés Público en 1977— las sombras de los canteros. Del horno de la Quinta do Encontro, activo desde 1982, sale el aroma del lechón que gira lento desde las cuatro de la madrugada. En las calles de Aguim y Óis do Bairro el silencio solo se rompe cuando la riera de Aguim baja el agua de la lluvia que cae en la sierra del Caramulo.
Tres aldeas, una sola memoria
La unión de las tres parroquias nació en 2013 por decreto de la Asamblea de la República, pero el entramado es anterior. El primer foro de Tamengos data de 1281, otorgado por Dionisio I. La carretera que cruza la parroquia sigue el trazado de la calzada romana que unía Conímbriga con Cale, hoy visible en la Rua Direita donde en 1988 aparecieron losas con inscripciones latinas. Aguim se separó administrativamente el 18 de junio de 1989, tras décadas de reivindicaciones que en 1974 culminaron en una petición con 456 firmas. Óis do Bairro nació el 5 de octubre de 1928, cuando pasó definitivamente del municipio de Mealhada al de Anadia. El topónimo «Óis» aparece en cartas de 1258 como «Uguis» y se fija como «Óis» en la cartografía de 1756. Las procesiones se mantienen: en Tamengos la de Santiago, el domingo más próximo al 25 de julio; en Aguim la de San Juan, el 24 de junio con diana a las cinco de la mañana; en Óis do Bairro la de San Lorenzo, con la bendición del pan tras la misa de las diez.
Barroco y campanarios
La iglesia parroquial de Tamengos se reedificó entre 1756 y 1761, tras el terremoto de Lisboa. El frontispicio de piedra de Ançã alberga una ventana de coronación con el símbolo episcopal de fray Antonio de Guimarães, obispo de Coímbra entonces. El campanario, de 1873, guarda cuatro campanas fundidas en la factoría de Lamego: la mayor pesa 365 kg y solo suena en días de difunto. La capilla de San Sebastián, levantada en 1579 como exvoto durante la peste, conserva la pila bautismal donde se bautizaron los primeros vecinos de Aguim antes de tener iglesia propia. El campanario de Aguim, obra de 1938 del maestro Joaquim da Fonseca, lleva ladrillos de barro rojo de la fábrica de Oiã y una campana única que se oye a tres kilómetros cuando el viento viene del norte.
El arte del lechón y de la Carne Marinhoa
El restaurante «O Pedreiro» sirve lechón desde 1968, asado en el horno que Antonio Pedreiro construyó con ladrillos refractarios traídos de Ílhavo. La receta del adobo —ajo, sal, pimienta y laurel— se medida a mano: dos dientes de ajo por kilo de lechón, nunca más. La Carne Marinhoa DOP procede de los tres bovinos que Carlos Marinho mantiene en la Quinta da Boa Viagem: se sacrifican dos al mes, a los 48 meses, y la maduración dura 21 días a 2 °C. El bacalao al estilo del señor prior se inventó en el restaurante «O Tamengos» en 1983, cuando el prior pidió «algo que no fuera cerdo». Lleva cebolla en media luna, tomate maduro y aceite de la cooperativa de Oliveira do Bairro. Los amores-da-curia nacieron en las cocinas del Hotel Palace en la década de 1920: la repostera doña Alice Santos los hacía con claras a punto de nieve y huevo cocido, y los vendía a los bañistas que venían a las termas.
Entre viñedos y muñecas de trapo
El paisaje es una alfombra de viñedo interrumpida por bosques de alcornoque en las laderas. La Ruta de la Bairrada pasa por aquí con 14 kilómetros entre Mogofores y Sangalhos, señalizada con marcas amarillas y blancas desde 2017. En el taller de doña Lurdes Fernández, a doscientos metros de la iglesia, se fabrican muñecas desde 1954. El molde de cartón del cuerpo pertenece a la abuela y los vestidos son retales de los trajes regionales que la cooperativa textil de Oliveira do Bairro dejó de producir en 1998. Cada muñeca exige cuatro horas de trabajo y cuesta 35 €. Las termas de la Curia están a 4,2 km: siete minutos en coche o cuarenta y cinco andando por el camino de tierra que pasa bajo el puente de la línea del Norte.
El peso del silencio
De los 3 252 habitantes, 1 184 tienen más de 65 años. La escuela primaria de Tamengos tenía 234 alumnos en 1994; hoy tiene 67. El centro de salud abre solo por la mañana, con la médico de familia doctora Susana Castro atendiendo a 1 856 pacientes. De los 35 alojamientos turísticos registrados, 28 son casas particulares que alquilan habitaciones a través de Booking. La estación de tren de Tamengos, inaugurada el 17 de octubre de 1887, cuenta con cuatro trenes diarios: dos hacia Aveiro, dos hacia Coímbra. El último sale a las 20.17. A las 21.30 las calles están desiertas. Solo se oye la campana de la iglesia que toca los martes y viernes a las 21.45, como manda la costumbre que el sacristán Manuel Costa mantiene desde que sustituyó a su padre en 1998.