Artículo completo sobre Pinheiro, Travanca y Palmaz: el valle que huele a Caima
Entre olivares y fueros manuelinos, tres aldeas comparten el murmullo del río
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El río discurre despacio entre alisos y sauces. En Palmaz, el sonido del agua contra la piedra es el ruido constante del valle. Por la mañana, con la niebla agarrada a las laderas, huele a tierra mojada. Tres aldeas —Pinheiro da Bemposta, Travanca y Palmaz— se fusionaron en 2013, pero conservan identidades propias. Administrativamente forman una parroquia; geográficamente ocupan 32 km² en el municipio de Oliveira de Azeméis. De sus 6.735 habitantes, 1.500 tienen más de 65 años. Esto explica por qué aparcar es fácil y por qué los cafés abren a las siete de la mañana.
El pinar, la buena posada y un fuero de 510 años
Pinheiro da Bemposta debe su nombre a un pinar que ya no existe. El “buen puesto” era una parada en el camino real. En 1513, D. Manuel I concedió fuero a Bemposta, entonces llamada “Figueiredo e Bemposta” —la higuera también contaba en la economía local. Travanca y Palmaz conservan nombres medievales que revelan propiedades rurales e iglesias. La prueba está en los muros de piedra que unen las tres localidades y en los suelos de granito gastados por los siglos.
Tres monumentos clasificados marcan el territorio: uno Nacional y dos de Interés Público. En el casco histórico de Bemposta, las casas de piedra y cal se aprietan unas contra otras. Los escalones desgastados cuentan más que las escasas placas informativas.
Agosto quinientista: la Bemposta manuelina
Desde 2023, la Bemposta Manuelina invade el casco histórico en agosto. La recreación de la feria del siglo XVI conmemora los 510 años del fuero: música de época, teatro de calle, campamento militar con tiendas artesanas. El olor a pan de horno de leña se mezcla con el calor del mes. Durante tres días, la calle principal corta el tráfico y el comercio local hace el mejor mes del año.
El resto del calendario mantiene las tradiciones: la Fiesta de San Blas en febrero, con procesión y bendición de gargantas. Las Fiestas de La Salette en septiembre, que llenan la ermita de fieles y la tasca de parroquianos.
Carne con denominación, miel con altitud
En la mesa local, tres DOP son norma: la Carne Arouquesa y la Carne Marinhoa llegan a las tres tascas de la parroquia. El Mel das Terras Altas do Minho está en todas las pastelerías. No hay denominación vinícola específica, pero las viñas en las laderas producen vino suficiente para abastecer los restaurantes. El vino de la casa no tiene etiqueta, pero cuesta 4 euros la botella.
Por el Caima y por el Camino
El Camino Central Portugués de Santiago atraviesa la parroquia durante 8 km. Los peregrinos se cruzan con tractores y vecinos que van a la huerta. No hay señalización abundante: las flechas amarillas aparecen en los muros de piedra cuando hace falta.
Para rutas más cortas, el recorrido entre las tres aldeas se hace por carreteras municipales con poco tráfico. En Palmaz, el paseo junto al Caima tiene 3 km ida y vuelta, con orillas arboladas y bancos de madera. Cinco casas locales aceptan huéspedes: basta con llamar dos días antes.
El sonido que se queda
A las seis de la tarde, los tractores vuelven a casa. Entre el último motor que se apaga y el primer pájaro del crepúsculo hay diez minutos de silencio. Es cuando mejor se oye el río, corriendo entre las piedras de Palmaz. Mañana la niebla volverá a cubrir el valle a las siete de la mañana. Esto no ha cambiado desde 1513.