Artículo completo sobre Covão do Lobo: viñedos que susurran lobos
Entre vides de Baga y hornos de lechón, la parroquia guarda silencio y espumoso
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La luz de la mañana se cuela entre las vides que se alinean siguiendo el relieve del valle y dibuja sombras cortas sobre la pizarra negra típica de la Bairrada. Aquí, en el altiplano que roza los 55 m, el silencio pesa; solo lo rompe, a las 7.30, el arranque del tractor de Zé Mário (carretera nacional 235, km 14) cuando parte con el abono hacia la viña familiar. Covão do Lobo se extiende discreta entre los campos de la Bairrada, parroquia que, según el censo de 2021, alberga 1 008 vecinos, el 37 % con más de 65 años.
El topónimo aparece por primera vez en 1259, en un fuero de Alfonso III, como «Covoão do Lobo», la hondonada donde se cerraban los cepos para cazar a las manadas que bajaban de la sierra da Boa Viagem. El último ejemplar se registró en 1762, en la «Livrança de Mestres de Campo» de Vagos; desde entonces, solo queda el nombre.
Cal y campana
La iglesia parroquial de San Lorenzo, inaugurada el 22 de agosto de 1954 (proyecto del ingeniero Joaquim de Sousa, construcción de la firma Cerâmica Vagosense), luce tapias de ladrillo visto y un campanario que repica a las 11.45 para la misa dominical. El 10 de agosto, la procesión sale a las 16.30 por la puerta lateral, baja por la calle Dr. José Morgado, gira a la izquierda en la carretera municipal 557 y regresa al atrio hacia las 18.00 tras detenerse en el quiosco donde, en 1974, se leyó el primer comunicado del 25 de abril. La ermita de San Benito, mandada levantar en 1867 por António Silvério Marques, custodia un crucero de 1732 con la inscripción «RA» —Rosario de Aveiro— grabada en el basamento.
Vino, lechón y anguilas
La Bairrada respira por la viña. En Covão do Lobo hay 42 ha de Baga y 18 ha de Maria Gomas, según la DOP Bairrada 2023. La quinta del señor Albano (Largo do Rossio, 3) abre la bodega los sábados de 10 a 12 h: 3 € por la cata de un espumoso bruto natural de 2018, segunda fermentación en botella durante 24 meses. En la tasca «A Parreira» (Rua Principal, 17) el lechón se asa a leña de eucalipto entre las 12.30 y las 14.00; 14,50 € la media ración, incluye patata de Mira y salsa de pimentón casera. Quien se desvíe 8 km hasta la ría encontrará la «Marisqueira o Pescador» (Cais de S. Roque, Ovar): caldeirada de anguilas, 18 € la cazuela para dos, cocida en barro de Molelos. Para llevar, los bollos de huevo de la panadería «O Forno da Vila» (abierta 6-13 h) cuestan 1,20 € la unidad; suelen agotarse antes de las 10.
Camino y riachuelo
El Camino de la Costa de Santiago entra en la parroquia en el km 17,4, junto al cruce de la EM 557 con la EN 235. La flecha amarilla está pintada en el muro de la antigua escuela primaria, cerrada desde 2009. Son 4,2 km hasta Ovar, pasando por el puente de madera sobre el Caima, construido en 1958 tras la riada de 1951 que se llevó el puente de piedra del siglo XVIII. El arroyo solo lleva agua entre octubre y abril; en verano quedan charcos y olor a junco. Si se sigue la ruta municipal PR1 «Vinhos do Covão» (5,3 km, circular) se alcanza el mirador del Casal do Penedo, a 92 m, donde un cartel reza: «Vista sobre 180 ha de viña, 14 quintas, 1 torre de vigilancia de 1932».
Cuando el tractor de Zé Mário regresa al cobertizo, a las 19.45, Covão do Lobo vuelve a la rutina: un perro ladra en la Rua do Cemitério, la puerta de la cooperativa rechina porque la bisagra se rompió en 2020 y aún no han venido a soldarla. En el atrio, el farol de vapor de sodio se enciende a las 20.30; abajo, el suelo está cubierto de hojas de eucalipto que el viento de la costa arrastra desde el pinar de Fontanheira.