Artículo completo sobre Creixomil y Mariz: el agua que muele recuerdos
Entre molinos y cruces de flor, dos aldeas de Barcelos guardan su fiesta, su vino verde y su memoria
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El arroyo de Creixomil serpentea entre ortigas y losas de granito oscuro. Junto al molino, la rueda de madera sigue girando cuando el caudal sube, aunque no muele desde 1978. El agua baja fría y clara: en verano los vecinos sumergen allí las botellas de vino verde y las latas de cerveza para mantenerlas heladas. El puente del siglo XVIII que los peregrinos cruzan rumbo a Santiago tiene los sillares centrales pulidos por los pasos: desviarse a la derecha o patinar es cuestión de milisegundos.
Dos aldeas, una misma raíz
En 2013 Creixomil y Mariz se fusionaron por pura lógica administrativa. El nombre de Creixomil viene de “crecer”: la tierra es tan fértil que hasta las zarzas brotan con ganas, aunque las vides se resisten a quedarse. De los cinco molinos hidráulicos del XIX solo queda uno en pie, y ni eso: el interior está tapiado, los ladrillos sueltos amenazan derrumbe.
La iglesia parroquial abre los domingos a las nueve. El retablo barroco conserva el dorado original —tocarlo es quitarle la piel a un viejo—. El coro alto permanece cerrado: la escalera de roble avisó en 2004 que ya no soporta peso. En Mariz, la capilla de Santo Emilión guarda la llave en la casa del señor Armindo, número 42. La cruz de 1789 del atrio partida por la mitad: mejor fotografiar desde lejos.
Calendario de fiestas y de mesa
Fiesta de las Cruces: tercer domingo de mayo. Las cruces de flor de cerezo en las puertas son obligatorias; quien se olvide paga cinco euros a la comisión de fiestas. Santo Emilión: primer domingo de agosto. Caldo verde gratis hasta agotar; llevar tazón. Domingo Gordo: los caretos de chapa se compran en la papelería Creixomil por doce euros. Belén viviente: 23 de diciembre, solo tres casas abren —programa en la junta parroquial—.
Rojões: miércoles y sábados en el Café Central. Papas de sarrabulho: solo en el restaurante O Moinho, encargar con antelación, mínimo dos comensales. Vinho Verde DOC: cata en la bodega del señor Albano, lunes a viernes de 16 a 19 h. Botella de Loureiro: cuatro euros. Efectivo, no acepta tarjeta.
Senda, piedra y silencio verde
Senda de los Molinos: seis kilómetros, dos horas. Calzado cerrado imprescindible: cristales rotos en los molinos abandonados. Área recreativa junto a la capilla: llevar agua, no hay fuente. WC químico; llave en la junta.
Camino a Barcelos: seis kilómetros, una hora veinte. Seguir las flechas amarillas, pero cuidado en el desvío tras el puente romano: girar a la izquierda o se termina en la N-103. A veces la obra nueva tapa las marcas. GPS: 41.5289, -8.6156 para verificar ruta.
Cuando la campana da las seis, el café echa el cierre en cinco minutos. Quien quiera una cortado, que pida antes de la última badada. El señor Carlos cierra a las 18.05 en punto —no admite “solo una más”.
Datos clave
Población: 1 112
Altitud: 67,8 m
Distrito: Braga
Concelho: Barcelos
Arquetipo: cultura