Artículo completo sobre Curvos: oro barroco y caminos de resina entre riachuelos
La parroquia de Curvos guarda un retablo dorado de 1743, fiestas de São João y senderos que serpente
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El retablo barroco de la iglesia parroquial de São João Baptista data de 1743. El tallador portuense José de Sousa firmó la obra en madera noble, cubierta con 600 gramos de pan de oro aplicados en 1952, durante una restauración promovida por el párroco Américo Dias. Los paneles de azulejo, atribuidos al taller de Bartolomeu Antunes, representan la decapitación del santo el 29 de agosto y el bautismo de Cristo en las orillas del Jordán. Afuera, el viento trae el olor a resina de pino albar y a la retama que florece en abril, recorriendo los caminos de tierra batida que conectan las 28 aldeas dispersas por el territorio.
Territorio de curvas y riachuelos
El nombre aparece en 1258 como «Curvos» en la Inquisición de Alfonso III, en alusión a las curvas del arroyo de São Lourenço. El terreno ondula entre 60 y 160 metros de altitud, surcado por cinco riachuelos que descienden en valles encajados hasta el Cávado: São Lourenço, Rego das Casas, Rego de Vide, Rego do Porto y Rego de Telhado. La parroquia forma parte del Parque Natural del Litoral Norte desde 2008, protegiendo 180 hectáreas de marismas y dunas en la desembocadura del Cávado, a 8 km de distancia.
El Camino de la Costa entra en Curvos junto al puente medieval de São Lourenço, de 1,20 metros de ancho, donde se lee la fecha de 1627. Son 8,3 km hasta el límite con Marinhas, pasando por la ermita de São Sebastião (siglo XVI) y el molino de agua de Vide, desactivado en 1956. El sendero sigue marcas amarillas y azules, con placas de madera colocadas por la asociación de municipios del Cávado en 2019.
São João y los sapos que se comen
La Fiesta de São João se celebra el domingo más próximo al 24 de junio desde al menos 1789, fecha del primer registro parroquial. La misa cantada comienza a las 11:00, seguida de procesión por las calles estrechas del lugar de Cima. Las 12 hogueras se encienden a las 21:30, consumiendo 2.500 kg de pino en seis horas. Los «sapos de Curvos» nacen en 1892, cuando la pastelera Doroteia da Silva los sustituyó por los «bolinhos de São João» que elaboraba en Lima do Castelo. La receta utiliza 500 gramos de masa de hojaldre y 200 gramos de crema de huevo por unidad. Se producen 3.000 sapos el fin de semana, vendidos a 2 euros cada uno.
La romería de la Señora da Saúde tiene lugar el segundo domingo de septiembre en la ermita construida en 1695. La procesión parte a las 15:00 de la iglesia parroquial, recorriendo 2,5 km hasta la cima del monte donde se alza la ermita a 142 metros de altitud. El «Entrudo» se mantiene desde 1834, cuando el Ayuntamiento de Esposende prohibió el Carnaval en la villa. Los enmascarados recorren las aldeas a 2 metros de distancia entre sí, recitando versos de cantigas ao desafio aprendidos con los abuelos.
Mesa de embutidos y vino verde
El ahumadero comunitario del lugar do Meio funciona desde 1923, con capacidad para 200 chourizos colgados durante 30 días. La sopa de nabos lleva 300 gramos de nabos de la variedad «de Curvos», cultivados en bancales a 100 metros de altitud. El arroz de sarrabulho exige sangre de cerdo recogida en la matanza de enero, mezclada con vino blanco de la variedad Loureiro. El «asado de Curvos» cuece en el horno de leña durante tres horas, alternando capas de patata «bola» y lomos de bacalao desalado durante 48 horas. El vino verde procede de la Quinta da Lagoa, en Ponte de Lima, cosecha de 2023, con 11% de alcohol.
Al ritmo del lino y del pan
El horno comunitario del Sítio da Padaria se calienta a las 6:00 del segundo sábado de cada mes. La última panadería cerró en 1987, pero doña Lurdes mantiene viva la tradición con 12 kg de harina de maíz «amarelo grande», producida en el molino de Marinhas. La Ruta del Lino incluye 14 parcelas cultivadas por siete agricultores, sumando 2,8 hectáreas. El lino se siembra en marzo y se cosecha en julio, cuando la planta alcanza 1,20 metros. La trilla manual utiliza el mazo de madera de alcornoque, de 30 centímetros de longitud, heredado de 1920.
Los cinco hórreos restantes se localizan en el lugar de Cima, construidos entre 1890 y 1930. El más antiguo perteneció a la familia Gomes, conservando aún la inscripción «1894» grabada en la piedra. La densidad poblacional es de 36,4 habitantes por km², el segundo valor más bajo del municipio tras Vila Chã.