Artículo completo sobre União das freguesias de Leitões, Oleiros e Figueiredo
Entre valles del Ave, la unión de estas tres freguesías guarda iglesias barrocas, hórreos y recetas
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La campana de la iglesia da las siete — el mismo número de campanas que hay en la torre de Leitões. En Oleiros suenan tres; en Figueiredo, solo una, pero el eco recorre los campos con la misma urgencia de siempre. A 259 metros de altitud, entre valles que bajan hacia el Ave, estas tres aldeas siguen marcando el tiempo por el sol y la luna, no por relojes.
Tres aldeas, una unión de 2013
La unión administrativa es reciente: 28 de enero de 2013, cuando la Asamblea de la República extinguió las tres parroquias autónomas. Pero las iglesias se mantuvieron: la de Leitões, dedicada a San Juan Bautista, con su austera fachada del siglo XVIII; la de Oleiros, bajo la advocación de San Pedro, donde el retablo barroco fue encargado por Don Juan V en 1723; la de Figueiredo, con su nave románica reconstruida tras el incendio de 1897.
En el atrio de Leitões, el crucero de 1742 aún muestra la inscripción «Por el alma de António Gomes y su mujer». En Oleiros, el hórreo del Padrón —con cuatro pilares de granito y tejado a dos aguas— guardó maíz hasta 1987. En Figueiredo, la casa señorial de la Quinta do Oouteiro, con escudo de armas flanqueado por dos perros, perteneció a los Sousa Machado hasta las nacionalizaciones de 1975.
El ganado que pasta donde pastaba el abuelo
La Carne Barrosã DOP no es una marca: es el buey de cuerno largo que se ve en los campos de la Herdade das Fontes, propiedad de la familia Abreu desde 1923. Los rojões son de panceta entremezclada, fritos en manteca del propio cerdo, servidos con patatas sin piel y vino blanco de la Quinta do Tamariz. El sarrabulho —con sangre fresca, pimentón dulce de Refojos y clavo de olor— cuece dos horas, removido siempre en el mismo sentido, como enseñó la abuela Albertina a sus nietos.
En el horno comunitario de Oleiros, encendido quincenalmente desde 2004, aún se hace el bizcocho de leche con 12 yemas por kilo de harina: receta que Doña Aurora trajo del Monasterio de Tibães cuando se casó en 1942. El vino verde es de la subregión del Basto, con 11% de alcohol y esa burbuja que revienta en la lengua.
Fiestas que no han cambiado de fecha
El 24 de junio, en Leitões, la procesión de San Juan sale a las nueve de la noche, pasa por la Rua do Calvário donde se guardan las antorchas de pino desde el año anterior. En Oleiros, el 29 de junio, los chicos juegan a la «cabeza de viejo» —juego de madera con cuerdas— en el atrio, como se hacía en 1903. En Figueiredo, el 16 de agosto, la banda de música Os Leitões toca el Hino da Carta antes de la misa, igual que el 15 de octubre de 1932.
En la Romería de São Torcato, que comienza el primer lunes de septiembre, van 47 personas de Leitões en autocar. Cada una lleva una rama de laurel de su huerto para adornar el paso.
Caminos que no están en los mapas
El sendero de las tres iglesias tiene 7,3 kilómetros: empieza en el crucero de Leitões, sube por el camino de carreros donde se ven huellas de jabalí, baja hasta el puente de piedra de 1789 sobre el río Outeiro. No hay placas de Turismo de Portugal, pero hay marcas de pintura roja en los postes de electricidad.
A 400 metros de la capilla de São Sebastião, nace una fuente donde las mujeres de Oleiros llevaban la ropa a batir hasta 1985. Aún mana agua, aún hay dos tinas de piedra rotas, aún se ve el jabón casero seco en los bordes.