Artículo completo sobre Ruivães e Campos: la mora que refresca el Minho
Entre picota manuelina y castro romano, 773 almas saborean el aire de la Cabrera
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El picota de Ruivães, alzado en 1519, mide 3,80 m y exhibe el escudo de Manuel I grabado en su capitel. A su alrededor, la plaza se abre a la única calle con acera empedrada: el doctor Frederico Azevedo. En agosto, la brisa que baja de la Sierra de la Cabrera mantiene la temperatura cinco grados por debajo de la de Braga, a 40 km. El topónimo aparece en fueros de 1270 como «Ruvanes», derivado del latín rubus (mora), según el geólogo Joaquim Pinto de Carvalho. Aquí, donde hubo municipio hasta 1853, viven 773 personas repartidas en 44,38 km².
El pasado grabado en la piedra
La picota marca el antiguo término de la villa que tuvo ayuntamiento propio y fuero de Manuel I. En 1809, tropas francesas procedentes de Montalegre saquearon la iglesia matriz de San Martín, levantada en 1726. La ermita de Santa Isabel, en Perrelos, custodia un retablo barroco de 1743. A 2 km, el castro de San Juan de Perrelos fue excavado en 1979 por Arminio Fidalgo: apareció terra sigillata y 48 monedas romanas, prueba de la vía Bracara-Asturica que pasaba por aquí.
Cuando el calendario se llena de romerías
15 de agosto: la procesión de la Virgen de la Concepción baja desde la ermita hasta la parroquia con una anda cargada por doce hombres. 8 de septiembre: en la fiesta de la Virgen de la Fe, en Campos, la panadería Antonio de Castro vende 300 bizcochos en cuatro horas. La cooperativa de Ruivães coloca 80 kg de miel DOP Tierras Altas del Miño a 12 €/kg. La banda de música de Ruivães, fundada en 1887, toca el mismo repertorio de marchas desde 1954.
Sabor a tierra alta
El restaurante O Cacito, en la carretera municipal 529, sirve rojão a la minhota por 12 € (ración para dos). La carne Barrosã DOP llega de la finca de José María Costa, en Tourém, a 12 km de la frontera. El vino verde blanco de la Quinta da Loureira, en Vieira do Minho, cuesta 4 € la botella en la ultramarinos Gomes. Papas de sarrabulho: los viernes en el café Central, 6 €; llega pronto, se agotan antes de las 14 h.
Entre castañares y regatos
El sendero PR3 «Ruivães – Campos – Pias» tiene 9,6 km y se hace en 3 h. Arranca en la plaza de la picota, atraviesa el castañar de la Quinta da Coutada (120 árboles de más de 300 años) y cruza dos veces la ribera de la Lapa. GPS: 41.6671, -8.0769. La ribera del Cavalinho, afluente del Cávado, esconde una cascada de 5 m accesible por un corriol de 400 m desde el km 6 de la EM 529. En la Sierra de la Cabrera, visible a 15 km, anida el buitre leonado; se avista al atardecer desde el mirador de las Cortinhas.
Donde el granito guarda la memoria
La Casa da Fonte, en Campos, aloja a cuatro personas por 90 €/noche (reservas con Rosa Martins, 962 345 678). La Casa do Lagar, en Ruivães, tiene invernadero con moreras: recoge la fruta en junio. La farmacia más cercana está en Anissó, a 7 km; abre de lunes a viernes de 9 h a 12 h30. La picota sigue en la plaza: tócala al caer la tarde, cuando el granito aún conserva el calor del día y el aire huele a resina de pino.