Vista aerea de Múrias
DGT - Direcao-Geral do Territorio · CC BY 4.0
Bragança · RELAXAMENTO

Múrias: el eco del Tua entre olivares y campanas

En esta aldea de Braganza el tiempo se huele a embutido y se escribe en pizarra

244 hab.
302.6 m alt.

Qué ver y hacer en Múrias

Patrimonio clasificado

  • IIPCastro de São Juzenda
  • IIPPelourinho de Vale de Prados

Productos con Denominación de Origen

Fiestas en Mirandela

Enero
Festa do Rapazes em honra de Santo Estêvão Dia 6 – Dia de Reis festa popular
Agosto
Serrar a Belha Festa de Nossa Senhora da Saúde | Vale de Janeiro – Vinhais festa popular
ARTÍCULO

Artículo completo sobre Múrias: el eco del Tua entre olivares y campanas

En esta aldea de Braganza el tiempo se huele a embutido y se escribe en pizarra

Ocultar artículo Leer artículo completo

El sonido llega antes que la imagen: el repique del campanario —como si alguien derramara aceite de oliva en un sartén—, luego el silencio que solo saben hacer los valles del Tua. En Múrias, el aire matutino trae el despertar del embutido: chorizo y salchichón que aún sueltan gotas de tocino, mezclados con el agua que asciende de la Ribeira de Múrias y con el olor a caballo que deja don José en la puerta del bar cuando amarra su garrano. La luz invernal alarga las sombras de los olivares sobre los muros de pizarra, y el frío muerde los tobillos por debajo de los calcetines de lana. Son trescientos metros de altitud, pero la sensación térmica obedece a otra escala: la del cuerpo que se ralentiza, la del reloj que pierde urgencia.

Vivir entre piedra y memoria

Doscientos cuarenta y cuatro vecinos, ciento veintiocho de ellos con más de sesenta y cinco años. Los números dicen lo que ya se ve: la aldea es un alcornoque que pierde corteza despacio. Veintidós kilómetros cuadrados de relieve suave, parcelas minúsculas, castañares centenarios donde aún se va a recoger la fruta a pie. La iglesia de Santiago conserva una pila bautismal del siglo XIII que hace las veces de maceta para un plátano de sombra. La ermita de San Antonio perdió la cubierta en el temporal de 2018; dentro, los campaneros guardan los libros de bautismo con letra de bolígrafo BIC azul. El patrimonio no grita; está ahí, como el banco de piedra donde se sentaba don Américo a ver pasar el tiempo.

Cuando el invierno trae a los chavales

La Fiesta de los Chavales en honor a San Esteban arranca a Múrias de su silencio habitual. Diciembre transforma la aldea: máscaras de tablas de pino pintadas de rojo y negro, sonajeros de lata de aceite que se atan a la cintura con alambre, voces roncas que repiten «Tío, dé unos céntimos para el niño San Esteban». El ritual —mitad sagrado, mitad profano— pertenece al ciclo antiguo de los solsticios, cuando el frío aprieta y hay que espantar al invierno con ruido y fuego. Después, en Carnaval, llega el momento de Serrar a Belha: un muñeco de trapos vestido con la camiseta de la Selección que simboliza el año viejo, serrado en la plaza mientras se lee el testamento donde se manda al «corral de las penas» la subida del gasóleo y la falta de médico. La risa rebota entre las fachadas encaladas, breve pero intensa, antes de que el silencio regrese.

Mesa tras montaña sin artificios

No hay restaurantes, pero el bar de doña Alda sirve alheira frita con pan de agua y huevo escalfado: vaya el martes, es día de horno. Don Anselmo, en la tienda de ultramarinos, guarda salchichón que ahumó en la chimenea tres meses; se corta a cuchillo y la grasa se derrite en la lengua como mantequilla caliente. Cordero solo en Navidad, al horno de leña de José Mario con patatitas y perejil de la huerta. El queso Terrincho DOP se come con corteza, porque doña Alda dice que «la corteza es la que le da el punto». El aceite de Trás-os-Montes DOP es del olivar de don Antonio, que aún baja en mula. La miel de Terra Quente es del desván de Celestino, tan espesa que se corta con cuerda de guitarra. Cada producto tiene denominación de origen, pero lo que queda en la memoria no es el sello: es el sabor a humo, a manteca de cerdo, a tierra que entra por las suelas.

Senderos que no llevan a ninguna parte

Las rutas de Múrias no están en Google. Empiezan en la puerta de don Joaquín, donde el perro Lobo ladra pero no muerde, suben por la acequia que llevaba agua al molino del Pintado —hoy solo piedras y un cardo gigante—. Pasan por el castañar de doña Emilia, donde las castañas caen redondas y se parten con el pie descalzo. No hay señales, solo huellas de burro en el barro. Veinte personas por kilómetro cuadrado: la densidad más baja que se puede medir sin desaparecer del todo. Andar aquí es sentir el peso de los propios pasos sobre la tierra apisonada, oír la respiración amplificada por el silencio, ver la luz cambiar de tono mientras el sol se pone tras los castañares y el olor a esteva calienta.

Al crepúsculo, el humo de los ahumadores sube recto en el aire quieto, fino como hilo de costura, dibujando en el cielo el mapa invisible de las casas aún habitadas. Doña Alda cierra el bar, don José baja la persiana de la tienda y el campanario da nueve campanadas que se pierden en el valle. La aldea se hace pequeña, acurrucada en la loma, como un gato que se enrosca para dormir.

Datos de interés

Distrito
Bragança
Municipio
Mirandela
DICOFRE
040722
Arquetipo
RELAXAMENTO
Tier
basic

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2023
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren a 49.9 km
SaludHospital en el municipio
Educación14 escuelas en el municipio
Vivienda~750 €/m² compra · 2.83 €/m² alquilerAsequible
Clima13.7°C media anual · 689 mm/año

Fuentes: INE, ANACOM, SNS, DGEEC, IPMA

ADN del Pueblo

65
Romance
35
Familia
40
Fotogenia
70
Gastronomía
35
Naturaleza
30
Historia

Descubre más feligresías

Explora todas las feligresías de Mirandela, en el distrito de Bragança.

Ver Mirandela

Preguntas frecuentes sobre Múrias

¿Dónde está Múrias?

Múrias es una feligresía del municipio de Mirandela, distrito de Bragança, Portugal. Coordenadas: 41.6018°N, -7.1343°W.

¿Cuántos habitantes tiene Múrias?

Múrias tiene 244 habitantes, según los datos del Censo.

¿Qué ver en Múrias?

En Múrias puede visitar Castro de São Juzenda, Pelourinho de Vale de Prados. La región también es conocida por sus productos con denominación de origen protegida.

¿Cuál es la altitud de Múrias?

Múrias se sitúa a una altitud media de 302.6 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Bragança.

Ver municipio Leer artículo