Artículo completo sobre Vilar Seco: campanas, castaños y ríos desaparecidos
A 734 m, el pueblo donde el agua se esfuma bajo pizarra y brota en el molino
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Vilar Seco, Vimioso. 116 vecinos, 734 m de altitud.
A las siete en punto, la campana de Nuestra Señora de las Gracias despierta el pueblo. Nadie se altera. Humo blanco sube por las chimeneas. El frío deslumbra.
Donde el río se esfuma
El río Vilar Seco se pierde bajo tierra durante 300 metros. Se llama sumidero. En la superficie, solo pizarra y castaños. Seguir el cauce seco conduce al molino restaurado. Allí, el agua reaparece. Helada. Transparente. Solo se oyen el murmullo y el crujido de la madera.
Iglesia, escuela, cementerio
La iglesia parroquial guarda un retablo manierista y azulejos del siglo XVIII. Sobrevivió a dos incendios. En el cementerio, lápidas de 1789 en latín. En el lugar de la Paradinha, el hórreo de 14,5 m es el más alto del municipio. Hasta 1960 hubo dos escuelas: una para niños, otra para niñas. Ahora, silencio.
Castaña y carne
Octubre y noviembre: castaña verde DOP. La Ruta de la Castaña recorre 5 km. Termina en el lagar comunitario. Allí se tuestan castañas. Se come posta mirandesa guisada, cabrito transmontano, broa de centeno. Se bebe jeropiga casera.
24 de agosto
Romería de San Bartolomé. Alborada de cohetes. Procesión a caballo. Magusto. Castañas. Jeropiga. 23 de junio: hogueras de San Antonio.
Mirador de la sierra de Castañheira
850 metros. Vista al valle del Sabor. Águilas planean. Jabalís dejan huella. El viento arrastra hojas secas por la calzada de pizarra. La campana vuelve a doblar.