Vista aerea de Paçó
DGT - Direcao-Geral do Territorio · CC BY 4.0
Bragança · RELAXAMENTO

Paçó: humo de chimenea y castaños rotos

En el aldehuela de Vinhais donde el tiempo se mide en ladridos y el frío carcome la piedra

154 hab.
719.9 m alt.

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Artículo completo sobre Paçó: humo de chimenea y castaños rotos

En el aldehuela de Vinhais donde el tiempo se mide en ladridos y el frío carcome la piedra

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El humo sale torcido por la chimenea de piedra: el viento de la sierra no deja ascender recto. En el interior de la cocina, el salchichón cuelpa tan bajo que se frota en la cabeza de quien pasa, los travesaños de castaño están negros de tanto humo, y el olor a leña húmeda se mezcla con el del cerdo que aún sangra en la tina. Son las siete y media, pero en Paçó nadien mira el reloj: son los perros los que ladran y la puerta de Antonio la que cruje para anunciar que el día ha empezado.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está justo ahí, pero el revoque se ha caído del todo en el muro norte: deja ver la piedra de abajo, como si el templo tuviera vergüenza de su ropa rota. Dentro, el cura João aún no se ha levantado (llegó de Fundão hace tres años y dice que no se acostumbra al frío). En agosto, cuando se va a la misa de la patrona, las velas alumbran más porquería que fe: hace años que se prepara el caldo de castaña en casa de doña Aurélia porque la iglesia ya no tiene teja que aguante el agua. La “Feria de la Castaña” son cuatro mesas en la plaza y José Mario vendiendo miel que en realidad viene de Miranda: las abejas de Paçó no dan para tanto.

Donde la sierra se extiende en silencio

El arroyo de Paçó se seca en verano. En lugar de charcas, quedan pozas llenas de galápagos que los niños apedrean. El Sendero de las Castaños existe, sí señora, pero nadie lo mantiene: las señales de madera se rompieron, hay ortigas tapando el camino, y quien quiera ir a los castaños viejos lleva gomas en los tobillos para evitar las garrapatas. Los jabalís andan por ahí arriba: atropellaron al perro de Toño el año pasado. La sierra de Montesinho es bonita de verdad en primavera, pero el amarillo de las tozas dura dos semanas: luego queda todo seco y gris, y los pastores se quejan de que las ovejas comen espino que les pincha el estómago.

El Camino Nascente pasa por aquí, pero los peregrinos son raros. Cuando vienen, paran en la única fuente que aún tiene agua —la otra se volcó en invierno y nadie la arregló—. Los hórreos están todos abandonados, sí, pero no fue “la economía la que cambió”: fue la vejez la que se llevó a quien sabía trabajar la madera. El último que conservaba los suyos murió hace cinco años; ahora son nidos de mirlo.

El sabor del embutido

La matanza aún se hace, pero ya no es “comunitaria”: es cada uno por su lado. El cerdo bísaro viene de España, que en Paçó ya nadie cría cerdos grandes; da mucho trabajo y la tienda de “Caza y Pesca” multa a quien mata fuera del mes. El cordero bragançano solo aparece en Pascua, cuando el hijo del restaurante de Vinhais viene a elegir los animales; el resto del año es arroz con alubias rojas y panceta ahumada que María guarda en el congelador porque la lareira deja entrar humo dentro de casa.

La ermita de San Sebastián está en el cabezo, es verdad, pero la puerta está cerrada con candado desde que robaron al santo de madera. Desde ahí la vista es buena: se ve toda la aldea, las tejas rojas que se caen, los tejados de aluminio que puso la Diputación, y la carretera comarcal que nadie asfalta desde hace diecisiete años. El viento trae el olor a estiércol que Adelino está esparciendo en la huerta, el ronquido del generador del bar (porque la luz falla todas las tardes) y, si es ya bien entrada la tarde, el silencio que solo se oye cuando no pasa ningún tractor.

Cuando oscurece, el humo vuelve a subir —ahora huele a brezo que Gertrudis tira a la lareira porque la buena leña ya se vendió toda—. Sube torcido, como por la mañana, pero sube siempre: es la señal de que ahí arriba aún hay quien aguante el invierno que se avecina.

Datos de interés

Distrito
Bragança
Municipio
Vinhais
DICOFRE
041215
Arquetipo
RELAXAMENTO
Tier
basic

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2023
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren a 27.1 km
SaludCentro de salud
Educación7 escuelas en el municipio
Vivienda~442 €/m² compraAsequible
Clima13.7°C media anual · 689 mm/año

Fuentes: INE, ANACOM, SNS, DGEEC, IPMA

ADN del Pueblo

65
Romance
50
Familia
45
Fotogenia
70
Gastronomía
65
Naturaleza
25
Historia

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Preguntas frecuentes sobre Paçó

¿Dónde está Paçó?

Paçó es una feligresía del municipio de Vinhais, distrito de Bragança, Portugal. Coordenadas: 41.8642°N, -6.9401°W.

¿Cuántos habitantes tiene Paçó?

Paçó tiene 154 habitantes, según los datos del Censo.

¿Qué ver en Paçó?

En Paçó puede visitar Pelourinho de Paçó. La región también es conocida por sus productos con denominación de origen protegida.

¿Cuál es la altitud de Paçó?

Paçó se sitúa a una altitud media de 719.9 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Bragança.

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