Artículo completo sobre Boidobra: campanas, fábricas y niebla del Zêzere
Pasea entre tejados de pizarra, viejas hilaturas y el monasterio sin taquilla en la Beira Interior
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La campana de la iglesia de Santo André repite a mediodía. Cuentan que fue un buey enredado en la cuerda del campanario quien la hizo sonar por primera vez. Hoy, el bronce se desploma sobre 3 167 vecinos y sobre los tejados de pizarra que dominan el cauce del Zêzere.
Lo que queda de las fábricas
Entre 1950 y 1990, Boidobra albergó cinco fábricas de lana. Sobreviven dos: Viarco, reconvertida en almacén, y la hilatura Costa, ahora bloque de apartamentos. En las esquinas, antiguas zurcidoras recuerdan cómo cobraban 45 escudos por arreglar un hilo roto. El café Central, en servicio desde 1962, sirve un café solo por 70 céntimos y exhibe en la pared fotos de los telares.
Ruina sin taquilla
A 4 km, el monasterio de Santa Maria da Estreja yace en ruinas desde el incendio de 1557. No hay visitas guiadas ni horarios. La puerta se partió en 2019; se entra por un boquete a la izquierda. En su interior, muros de piedra de dos metros de grosor y un portal gótico a medio desplomar. Lleva agua: la fuente más cercana es la de Maceira, quince minutos a pie.
Dónde comer
- O Cantinho da Serra: cabrito asado solo los domingos. Reservas: +351 275 094 345
- Café Central: tostada de queso da serra con dulce de calabaza, 3,50 €
- Mercado mensal: segundo sábado de cada mes. Llegar antes de las 9 h para hacerse con cerezas de la Cova da Beira
Rutas útiles
Senda del Zêzere: 7 km, 2 h 30 min. Arranca en el campo de fútbol de Boidobra. Sigue las marcas amarillas hasta el azud de Lagariça, donde se puede nadar. Lleva 2 € para el café de la piscina fluvial.
Camino de Santiago: cruza la parroquia. Sello en la pastelería Pastelaria do Zêzere (7 h-19 h).
Niebla en embudo
En noviembre, la niebla asciende del río a las 18 h y no baja hasta el mediodía siguiente. Si vienes en coche, aparca en la rotonda de la iglesia: las calles de abajo desaparecen bajo el algodón.