Artículo completo sobre Teixoso y Sarzedo: queso y niebla en la Sierra
En la unión de Teixoso y Sarzedo respiras 350 millones de años y queso DOP.
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El granito retiene el frío de la noche incluso cuando el sol ya asoma sobre la Sierra de la Estrella. Aquí, a 817 metros de altitud, el aire matinal corta la piel y el olor a leña escapa por las chimeneas de las casas agrupadas en bancales, pequeñas manchas blancas y grises contra el verde de los valles. Teixoso y Sarzedo conforman una sola parroquia desde la fusión de 2013, pero cada cual guarda su propia memoria: Sarzedo aparece en fueros de 1148 como “Sarzedo” o “Sarisede”; Teixoso surge en documentos de 1258 como “Tessoso”. Ambas atesinan la huella de romanos que dejaron acueductos en la Ribera de Teixoso y de árabes que excavaron necrópolis rupestres en la Sierra del Rabo de Pez.
La columna vertebral de la montaña
La EN 233 sube en curvas cerradas desde Covilhã hasta el Paul, flanqueada por muros de pizarra donde crecen helechos y líquenes. Estamos en el corazón del Parque Natural de la Sierra de la Estrella, territorio inscrito en el Geoparque Estrela desde 2020, donde la geología cuenta 350 millones de años en los pliegues del Macizo Antiguo. El paisaje cambia según la altitud: a 600 metros, cerezos de la variedade Saco da Cova da Beira, protegida por la IGP desde 1994; a 800 metros, los pastos donde el Borrego Sierra de la Estrella —DOP desde 1996— pasta entre brezos y tomillares.
Son 3.876 habitantes según el INE de 2021, repartidos en 46,18 km². La densidad de 83,9 hab/km² oculta el envejecimiento: el 28,4 % supera los 65 años y solo el 10,2 % tiene menos de 15. Se nota en la Escuela Primaria de Teixoso, que hoy acoge a 47 alumnos cuando en 1990 tenía 180; en la antigua escuela de Sarzedo convertida en centro de día; en las manos de Maria de Lurdes Pereira que aún cuaja el queso Sierra de la Estrella en las cuevas de agua fuerte de enero a mayo.
Qué se come y por qué importa
En la Mercearía Central de Teixoso, el requesón de la Quinta da Serra se escurre aún tibio para los clientes de las 8 h. El cabrito lechal —obligatoriamente de menos de 60 días— procede de las explotaciones de Vale de Amoreira, donde Américo Rosa cría 400 cabras serranas. El aceite de la Cooperativa de Castelo Novo, con DOP Beira Interior desde 1996, nace de 450 hectáreas de olivos centenarios. La aceituna galega se conserva en agua y sal en la fábrica del Paul, que procesa 300 toneladas al año.
Caminos que atraviesan siglos
El Camino Interior de Santiago —ruta medieval alternativa al Camino Portugués— pasa por aquí desde 2017, con 260 km entre Vilar Formoso y Santiago. Los peregrinos suben por la vereda del Peso, donde la flecha amarilla n.º 27 marca los 18 km hasta Belmonte. El topónimo “Teixoso” se mantiene inalterado desde el latín taxus, aunque los tejos originales desaparecieron con la expansión agrícola del siglo XIX.
Los 11 alojamientos locales —siete en Teixoso, cuatro en Sarzedo— incluyen la Casa da Cerca, antigua casa señorial del siglo XVIII con horno comunitario aún activo, y la Casa no Castanheiro, donde el roble alvarinho cuenta 300 años. En total, 72 plazas con una ocupación media del 34 % fuera del verano.
Queda el frío en la cara al caer el día, cuando el sol se oculta tras el Cántaro Magro a las 17.30 en diciembre y las sombras se extienden por los valles. Queda el sabor del embutido de cerdo ibérico que cura en las bodegas de pizarra durante tres meses, el peso del queso DOP con 45 % de grasa que Joaquim Carvalho envuelve en papel de arroz en su quesería de 1897. Queda la certeza de que aquí la montaña no se visita: se habita, aunque solo sea por unas horas, entre los 817 metros de altitud y los 1.500 litros de lluvia anuales que moldearon este lugar hace quinientos años y lo siguen haciendo hoy.