Artículo completo sobre Capinha: aceite, leña y silencio en Beira Baixa
Olea gallega, ermita y senderos entre Fundão y Gardunha
Ocultar artículo Leer artículo completo
El olor a leña domina la plaza de Capicha entre noviembre y enero. Treinta productores se turnan en el almazara comunitario de 1923: prensa de madera, piedra de granito, aceituna gallega de la Beira Baixa. El aceite cae a garrafas de cinco litros —7 € el litro si llevas recipiente, 8 € solo el líquido—. La cola empieza antes de las ocho.
La capilla que bautizó el lugar
La ermita de São Pedro de Talabarda está a doscientos metros de la plaza. Abre solo el 29 de junio para la romería: misa a las once, procesión después. El resto del año permanece cerrada, pero el cruceiro del 1782 que la guarda sigue siendo punto de encuentro. La leyenda del tesoro es conversación de veteranos; lo real es la vista hacia la sierra de Gardunha.
Dónde comer y comprar
El único bar del pueblo, O Lagar, sirve café a 0,60 € y caña a 1,20 €. Cierra a las siete. Para chanfana hay que bajar hasta Fundão (12 km) y reservar en O Albertino: 275 753 034. En mayo y junio las cerezas se venden desde las puertas: 3-4 € el kilo. El queso de oveja curado está en la Quinta do Creste, 2 km antes del pueblo viniendo de Fundão.
Senderos y cómo llegar
El Trilho da Capela tiene 8 km, arranca en la plaza y está señalizado en amarillo. Sube al Cerradinho (mirador con bancos de piedra) y baja por el arroyo. Calcula dos horas y media; lleva agua, no hay fuentes. El pueblo queda a quince minutos de Fundão por la N18 y luego la EM518. Autobús Transdev línea Fundão-Capicha: dos diarios, 2,20 €.
El primer viernes de mes, la asociación de mujeres abre el taller de tejido a las tres. Puedes probar el telar y llevarte una alfombra de 60×40 cm por 25 €.