Artículo completo sobre Sobral: el pueblo donde el granito canta
Aceituna galega y cabrito IGP entre cuarcitas del Ordovícico en Sobral, Oleiros
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El granito asoma ya en el umbral del bar. Hace de banco, de muro, de límite entre fincas. A 491 m, Sobral pertenece al Geoparque Naturtejo, pero aquí nadie menciona ese nombre: se habla de «la piedra».
140 vecinos en 19 km². Ratio: 7,3 hab/km². Se sube a la iglesia y se domina el conjunto de tejados. Solo hay un niño en la escuela; en la libreta cabrían media docena más.
Cuando la geología es tapia
Los afloramientos al borde de la carretera son cuarcitas del Ordovícico. Si se les golpea con una llave, suenan a hierro. La antigua Vía Lusitana cruza aquí, ahora señalizada con cinta amarilla y mojón de granito. Tres horas hasta Paul, cuatro hasta Soito; llevar agua, no hay fuente en el tramo.
Qué se come
– Aceituna Galega da Beira Baixa IGP: se compra en los Lagares, 3 €/kg (saco de 5 kg, tarifa 2024).
– Cabrito da Beira IGP: se encarga en la carnicería de Zé con dos días de antelación. Se hornea con leña el sábado al mediodía; se sirve a las 13 h y se agota.
Dónde dormir
Casa do Adro – 2 habitaciones, cocina compartida, 70 €/noche. Llamar a doña Alda: (+351) 961 234 567.
Cuando el sol se pone tras el Sobralinho, el granito se tiñe de óxido. A las 22 h cierra el bar y se apagan los faroles. El silencio es absoluto: se oye la sierra, no la carretera.