Artículo completo sobre Alqueidão: donde el viento escribe en piedra
Cabo Mondego, vaca vieja y senderos sin sombra en la parroquia de Figueira
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El viento se presenta sin llamar. Dobla los pinos que bordean la N109, llena la boca de sal y hace crujir las puertas de las casas de Alqueidão. Son 1.485 personas repartidas en núcleos que no aparecen en el GPS: Alqueidão de Cima, Alqueidão de Baixo, Pero Negro, Vale de Vaz. Casas bajas, ventanas pequeñas, muretes de piedra que resisten el vendaval de diciembre.
Cabo Mondego: piedra sobre piedra
El Monumento Natural está a 8 minutos en coche del centro de la parroquia. Aparcamiento gratuito junto al faro, pero lleva abrigo. Siempre. Los acantilados tienen 30 millones de años y se desploman en bloques hacia la playa: la erosión avanza 20 cm al año, según los geólogos de la Universidad de Coimbra. Sendero señalizado hasta la playa del Cabo: 20 minutos de bajada, 30 de subida. Lleva agua; no hay bar.
Dónde comer
En la rotonda del Cabo hay una furgoneta que sirve café y tostadas —abre cuando le apetece. En la parroquia, el restaurante Oceano ofrece Carne Marinhoa los sábados (reserva: +351 233 940 202). Es vaca vieja criada en los campos de Verride, 20 km tierra adentro. 28 €/kg, ración para tres.
Camino de Santiago
La flecha amarilla entra en Alqueidão junto al cementerio. Son 6 km hasta Buarcos por pista de tierra batida, con el mar a la izquierda. Sin sombra, sin agua, sin lugar para mear. Lleva 2 L por persona en verano.
Playas
Playa del Cabo Mondego: 300 m de arena, acceso por una escalera de 200 peldaños. Mar bravo, corrientes fuertes. Socorrista solo en julio y agosto. Playa de Buarcos: 5 min en coche, tiene chiringuitos y duchas. Parking 1 €/h.
Cuándo ir
Mayo y junio: viento duro pero días largos. Julio-agosto: niebla matinal que quema al mediodía. Septiembre: mar más templado, menos gente. Invierno: viento horizontal y mar encrespado —solo para surfistas con neopreno de 5 mm.
Cómo llegar
A13 hasta Figueira da Foz, luego N109 durante 12 km. Autobús Rede Expressos hasta Figueira, después taxi (20 €). No hay transporte público a la parroquia.
Al atardecer el sol se pone detrás del Cabo. La piedra enrojece, el viento no cesa. Quien viene en coche acelera hacia el interior; quien viene a pie aprira el capó y sigue. Alqueidão no tiene mirador con selfie point: tiene mar, piedra y vacas. Lleva lo que necesites; no hay tiendas.