Artículo completo sobre Ervedal: donde el valle huele a pan recién hecho
Pueblo entre olivares con ruta de molinos, playa fluvial y fiesta del pan nuevo
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El olor a leña sube cuando la mañana aún hace frío. Las manzanas caen de los pomares que bajan en bancales hasta el valle. Ervedal se despierta despacio. 640 vecinos, 320 metros de altitud. Las acequias medievales traen agua de la sierra a los campos. Su nombre viene de erva y vale.
Iglesia de São Pedro
Granito y portal barroco. Retablo de talla dorada. Azulejos del siglo XVIII. Entrada libre. De 9 a 18 h. En los muros exteriores, escudos de familias que amasaron fortuna con la tierra.
29 de junio
Procesión a las 16 h. Verbena a las 21 h. Fuegos artificiales a medianoche. En verano, la Festa do Pão: el cura bendice hogazas hechas con trigo nuevo. Coros cantan ao desafio. Gratis.
Dónde comer
O Forno: cabrito asado 12 €. Reservas: +351 238 670 123.
Casa da Avó: chanfana 9 €. Solo de jueves a domingo.
Tasca do Zezé: estofado de cordero 8 €. Solo abre al mediodía.
Ruta de los Molinos
5 km. Sale junto a la iglesia. Señal amarilla. Pasa por cuatro molinos. Uno está rehabilitado: entra y toca las piedras de moler. Lleva agua. 1 h 30 min.
Playa fluvial
Río Alva, 3 km. Arena natural. Agua limpia. Bar sin música. Aparcamiento gratis. GPS: 40.3442, -7.8612.
Olivares
Quinta do Vale vende aceite. 500 ml, 7 €. Pruébalo antes. Horario: 10-12 h, 14-17 h.