Artículo completo sobre Ázere y Covelo: humo de roble y silencio de Beira
Entre valles de pizarra, casas sin cartel y cordero que se deshace en la boca
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El humo sale recto del ahumadero. Dentro, los embutidos toman color al fuego de roble: el proceso se guía por el olor, no por el reloj.
Dos aldeas, una geografía
Ázere y Covelo se fusionaron en 2013, pero el terreno las mantiene distantes. Ázere abre campo; Covelo encierra un valle de pizarra. Treinta y dos almas por kilómetro cuadrado, 2.547 hectáreas de dehesa y el Mondego a tres kilómetros.
Qué se come
- Cordero lechal Serra da Estrela DOP en estofado: el pan de pueblo bebe la salsa
- Queso de cuña, cuando está mantecoso
- Chanfana en cazuela de barro: cuatro horas al horno de leña
- Manzana de la Beira Alta IGP para limpiar el paladar
Cómo llegar
Desde la A13: salida Tábua, tomar la N17 hacia Fornos, girar a la izquierda en Ázere. Transporte público: inexistente.
Dónde dormir
Nueve casas repartidas por el territorio. Todas tienen cocina: el restaurante más cercano está a doce kilómetros, en Tábua.
Territorio sin cartel
Sin senderos señalizados, sin playas fluviales. Los caminos de tierra sirven a quienes viven aquí. Si quiere andar, pregunte al señor António en la tienda de Ázere: él marca los atajos que bajan al Mondego.
El olor a leña se queda cuando cae la noche. En las cocinas, el vaho empaña los cristales. Afuera, el silencio de la Beira se instala, denso.