Artículo completo sobre Eirado: quesos que saben a silencio
Pastores, piedra y queso Serra da Estrela a 730 m entre Guarda y el cielo
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El viento atraviesa los prados a 730 metros de altitud y trae el olor de tierra húmeda. En Eirado, 181 personas se reparten por nueve kilómetros cuadrados de ladera. El silencio solo se rompe con la campana de la iglesia o el crujido de una puerta de madera.
Pastoreo y piedra
La economía se resume en dos cosas: ovejas bordalesas y queso. La leche cruda se convierte en queso Serra da Estrela DOP en cocinas compartidas: cada familia guarda su receta, pero todas utilizan la misma sal de la región. Los quesos curan en ahumaderos improvisados, sobre estanterías de madera oscura.
Los muros de piedra aún sujetan la tierra, pero ya nadie cultiva en los campos más altos. Setenta y dos habitantes tienen más de 65 años. Quince niños van a la escuela primaria, que cierra cuando llueve demasiado: la pista de tierra se vuelve intransitable.
La comarca del Dão
La altitud impide el viñedo. Se plantan patatas, centeno y maíz en los terrenos protegidos. La vendimia es fiesta en las pocas casas con parras: el mosto fermenta en tinas de cemento donde antes se pisaba a pie.
Densidad y vacío
Diecinueve habitantes por kilómetro cuadrado se traducen en casas cerradas y jardines invadidos. Pero también en senderos donde se camina una hora sin cruzarse con nadie. La ventaja: no hay tráfico, no hay ruido, no hay contaminación.
Al atardecer, el humo de las chimeneas señala las viviendas habituadas. Las otras se van apagando, una a una.