Artículo completo sobre Junça y Naves: el Portugal que se desmorona en silencio
Casas vacías, olivares sin dueño y un café que abre cuando quiere: así vive la Beira raiana.
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El empedrado cruje de verdad — son losas de granito sueltas, nada de postureo. Calle desierta. El tráfico se cuenta por días: el tractor de Joaquim a las 7, el coche de la enfermera a las 9, el cartero cuando hay avisos que entregar. El viento llega de España sin nada que lo frene; golpea las contraventanas que llevan tres generaciones sin ver brocha.
Lo que sobrevivió
Junça aparece en el siglo X, Naves poco después. No hay castillo ni iglesia con puerta de visitas — hay casas de dos plantas, la mayoría vacías. La unión de las parroquias en 2013 fue para ahorrar un presidente y una secretaria. Densidad: 5,3 personas/km². Once niños, ochenta y dos mayores. Quien quiera ver cómo se vive aquí, que pase por el cementerio: tres cuartas partes de las lápidas comparten apellido.
Lo que se come
No hay restaurante. Hay un café-tienda que abre cuando a doña Amélia le apetece levantarse. El aceite sale de los cinco olivares que aún no han arrancado por la subvención; se recolecta en noviembre y al día siguiente se va al molino de Almeida. Cabrito solo si lo mata un vecino; hay que encargarlo con antelación. Los embutidos se cuelgan en las chimeneas de quien cura — son dos. El vino es de uva propia, embotellado en garrafas de cinco litros; se devuelven vacías o no hay segunda vez.
Por dónde se anda
No hay senderos señalizados. El mapa útil es el del IMT: las carreteras M892 y M893 enlazan Junça con Naves por pista de tierra. El GPS pierde cobertura entre los olivares; llevar brújula o fiarse del sol. La verja de la finca del Valle está abierta — atravesar y cerrar. Se caza los domingos; llevar chaleco naranja es obligatorio. Ruta circular Junça-Naves-Junça: 7 km. Invierno: barro y escarcha hasta las 10. Verano: 1,5 l de agua por persona — no hay fuente.
Cómo se llega
Desde Almeida: tomar la N233 dirección Freineda, girar a la izquierda en el cartel “Junça” — 6 km de carretera estrecha, últimos 2 km en mal estado. Autobús: línea Guarda-Almeida, parada “Junça-Ponte”; hay servicio diario excepto domingo. Gasolina más cercana: Almeida. Alojamiento: casa rural del señor Joaquim (tel. 271 574 123) — dos habitaciones, cocina de leña, 60 €/noche, mínimo dos.
El humo sale recto de las dos chimeneas que aún queman leña. A las 18 h la campana de la iglesia de Naves toca para las aves, no para la gente. Anochece de golpe; la única luz visible es el farol de la puesto de la GNR en Almeida, a 8 km.