Artículo completo sobre Celorico da Beira: queso, castillo y aldeas de granito
Celorico da Beira: castillo del siglo XIII, queso Serra da Estrella DOP, rupestres y pueblos del Mondego.
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463 metros. Desde el castillo de Celorico da Beira, levantado por Afonso III en 1246, la mirada se pierde hasta la Sierra de la Estrella. La torre del reloj repica en la parte alta, donde São Pedro acoge el Mercado del Queso, el cine de verano y la escuela primaria.
Vila Boa do Mondego —que antes respondía al curioso nombre de Jejua— vive del cultivo de patata y maíz en las huertas ribereñas y del rebaño ovejero bordalero. Todo el mundo se cruza en la Ponte, el Chafariz y la Fonte dos Namorados, tres hitos de piedra donde late el pueblo.
El queso que marca el territorio
Queso Serra da Estrella DOP: leche cruda de oveja bordalera y cuajo de cardo. El requesón aprovecha el suero; el cordero y el cabrito completan la despensa. En el Mercado del Queso pide siempre una cucharada de prueba antes de decidirte. Cotización media: 18-20 €/kg.
Marcha de Santa Maria
Durante las fiestas de agosto, los vecinos desfilan con túnicas medievales. No hay guion ni guía: son ellos mismos los que recuperan el oficio de vestirse como en otro tiempo. Llega temprano al Largo si quieres sitio en la primera fila.
Sendas
La Calçada Romana une Celorico con Vila Boa: dos kilómetros de losas desparejas. Lleva agua. Las Lapas —dos abrigos rupestres de pizarra— se llaman dos Lobos y dos Mouros. El Mondego forma pozas para bañarse en julio; pescar barbo o trucha exige licencia municipal.
La iglesia de la Misericórdia exhibe talla dorada barroca; la ermita de Santa Luzia corona un cerro a un kilómetro del centro. Al atardecer el granito se vuelve anaranjado. Abrígate: a 463 m la noche refresca incluso en pleno verano.