Artículo completo sobre Vale de Amoreira: silencio de Serra da Estrela
Parroquia minúscula de Manteigas donde el Zêzera murmura entre pastos y vetas de tungsteno
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El aroma a resina de enebro se mezcla con el sonido grave del Zêzere, que discurre invisible entre bloques de granito cubiertos de musgo. La carretera comarcal asciende en curvas cerradas, flanqueada por brezos que aún conservan el frío húmedo de la mañana, incluso cuando el sol ya calienta las laderas orientadas al sur. Vale de Amoreira está a 825 metros de altitud, pero la sensación es de estar más arriba — quizá porque el aire aquí tiene la transparencia de los lugares donde la densidad humana no supera las doce personas por kilómetro cuadrado.
La parroquia más joven de la sierra
Creada oficialmente el 7 de diciembre de 2002, Vale de Amoreira es la más reciente y la más pequeña parroquia de Manteigas: 2,08 kilómetros cuadrados escindidos de Santa Maria tras siglos de agregación administrativa. El topónimo recuerda las moreras que colonizaron el valle en la Edad Media, cuando la Serra da Estrela proveía hojas para la cría de gusano de seda. Aunque la zona ya figuraba en los fueros de 1188 y 1514, permaneció olvidada por las reformas territoriales hasta el cambio de milenio. De los 208 habitantes actuales, 116 tienen más de 65 años; solo siete niños corren entre las casas de pizarra y granito.
Pastoreo y tungstita
Durante el siglo XX, la economía local osciló entre el pastoreo trashumante y la explotación minera. Los filones de tungstita —mineral de tungsteno esencial para endurecer el acero— fueron explotados entre 1941 y 1943 en la Mina da Ribeira da Laje, abasteciendo al esfuerzo bélico aliado. Las galerías abandonadas aún marcan el paisaje, ocultas entre robles melojos y alcornocales que resisten en las laderas norte. Hoy, la actividad se concentra en la producción de Queso Serra da Estrela DOP y Requesón Serra da Estrela DOP, ambos elaborados con leche de oveja bordaleira y cuajo vegetal de cardo. El Cordero Serra da Estrela DOP y el Cabrito de la Beira IGP abastecen estofados de invierno que maridan con tintos robustos de Beira Interior, donde la variedad Rufete domina.
Dentro del geoparque
Vale de Amoreira forma parte del Parque Natural da Serra da Estrela desde 1976 y del Geoparque Estrela desde 2020, territorio moldeado por glaciares cuaternarios que dejaron valles en U, circos y lapiaces pulidos por el hielo. El río Amoreira alimenta antiguas acequias que abastecen Manteigas y sostienen la truchicultura en las orillas frías. La ruta PR1 —Vale do Zêzere— atraviesa la parroquia hasta el Poço do Inferno, cascada de diez metros accesible por carretera comarcal. Con una densidad forestal superior al 70%, la parroquia es una de las más arboladas del parque: retama, brezo, enebro en los altiplanos; bosques de frondosas en las cotas bajas. Gatos monteses y tejones dejan huellas en los caminos de tierra batida.
Experiencias entre el agua y la piedra
El Centro de Interpretación da Serra da Estrela, a tres kilómetros en Loriga, contextualiza la geología y la trashumancia. El Núcleo Museológico del Pan, en la antigua panadería municipal de Manteigas, documenta la cultura cerealista que ya no existe. En la Quinta do Zêzere se prueba queso fresco aún templado, con la acidez suave del suero que rezuma por los moldes de madera. La Oficina da Serra vende mantas de lana burel teñidas con pigmentos vegetales. Durante la primavera, cuando se derrite la nieve, empresas locales organizan rafting suave en el Zêzere —agua verde-gris que arrastra hojas de roble y reflejos de cielo.
Al final de la tarde, la campana de la capilla da tres golpes secos que resuenan en el valle. El sonido tarda segundos en disiparse, absorbido por el granito y la densidad del bosque. No hay prisa por responder —aquí, hasta el eco tiene tiempo de sobra.