Artículo completo sobre Alverca da Beira: torre y barranco en el silencio
A 647 m, dos pueblos unidos por el viento, la chanfana y la campana que marca el tiempo
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El viento en los olivos es la primera señal: estás arriba, muy arriba. Después llega el silencio de quien ha perdido vecinos. Alverca da Beira y Bouça Cova se fusionaron en 2013 por decreto, pero quien vive aquí siempre los ha mirado como un solo lugar: la misma carretera comarcal, el mismo café sin cartel, el mismo horario de sol.
Entre la torre y el barranco
Alverca viene de «al-burqa», torre de vigilancia. Bouça Cova describe el terreno: valle cerrado, maleza espesa. A 647 m, paredes de granito y pizarra, viñedos en bancales, olivos que ya eran adultos cuando cayó la dictadura. La iglesia de São Miguel abre los domingos a las 9; si está cerrada, busca a Odete en la casa de al lado. La ermita de São Sebastião guarda la llave en casa de Mãe Dores. Ambas están catalogadas, pero nadie cobra entrada.
Dónde comer
Cabrito solo bajo pedido: llama a Zé Mario (969 456 789) con dos días de antelación. La chanfana se cocina con vino de la cooperativa de Pinhel, 3,50 € la botella en almacén. El aceite DOP Beira Baixa se compra en el Lagar da Cotã, carretera comarcal 615, km 4. El pan hay que ir a buscarlo a las 7 a la panadería de Pinhel; en Alverca solo hay una máquina expendedora en la plaza.
420 personas, mil hectáreas
420 habitantes, el 46 % mayores de 65. Farmacia más cercana: Pinhel, 12 km. Gasolina: Intermarché Pinhel, cierra a las 21 h. El médico de cabecera pasa martes y jueves de 9 a 12 en el centro de salud; coge número. Carretera: N16 hasta Pinhel, luego M615. Los últimos 6 km son estrechos, muros sueltos, imposible adelantar. Coordenadas GPS del centro: 40.7713, -7.0824. La campana toca al mediodía y a las siete; sirve de brújula si te despistas.