Artículo completo sobre Vale do Côa: donde el tiempo se quedó dormido
Viñedos en pizarra, cabritos IGP y 172 almas entre viñas y silencio
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La tarde entra por los postigos de las pocas casas que aún tienen luz. Son 172 personas repartidas en 5.000 hectáreas. De ellas, 114 han cumplido ya los 65. Solo seis tienen menos de 14 años. El resto son los que se quedaron.
Qué se cultiva
Viñedos en bancales de pizarra. Vinos de la Beira Interior a 600 m de altura: noches frías, días abrasadores. Cosecha escasa, pero fiel. Aceite con DOP en dos versiones: Beira Alta y Beira Baixa, baja acidez y recuerdo a fruta verde. Cabras sueltas en las laderas que terminan en cabrito IGP de la Beira, carne pálida y tierna. Sal y brasa al rescate.
Dónde dormir
Solo cuatro casas. No hay booking; hay que llamar por teléfono y reservar con semanas de antelación. El invierno corta; el verano seca. Lleva agua si te vas por los senderos.
El Côa corre abajo, invisible. Las viñas bajan hasta tocar el agua. Las aldeias se agarran a media ladera, lejos de la humedad y resguardadas del viento. Cuando la luz se inclina, el valle entero parece detenido. Ladra un perro. Cruje una puerta. El humo sube recto antes de desvanecerse.