Artículo completo sobre Cedovim: el pueblo donde el Sabor canta
Entre viñedos y olivares, Cedovim guarda un puente medieval, cordero guisado y silencio
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Las campanas de la iglesia dan las doce. En Cedovim, eso significa que el café de la plaza sirve todavía un cortado a 60 céntimos y el pan acaba de salir del horno. A 447 metros de altitud, entre viñedos y olivares, 284 personas viven de lo que la tierra da. En septiembre, las uvas pesan sobre los sarmientos y la vendimia empieza justo después de comer.
Iglesia y capilla
La parroquia del siglo XVIII conserva intacto su retablo barroco. Abre a las 9 h los domingos, antes de la misa de las 11 h. La capilla de San Sebastián, al lado, solo abre el 20 de enero para la procesión: abrigo imprescindible, el viento de la meseta corta.
El puente medieval sobre el Sabor aguanta el tráfico de camiones. Abajo, el agua está fría incluso en agosto. Los gavilanes anidan en las peñas: llegan en marzo, se van en octubre.
Dónde comer
En el único restaurante, el cordero guisado es de granja vecina. Migas con espárragos en temporada. El aceite es de Favaios, el queso Terrincho de producción familiar. Vinos del Douro a 3 euros la botella. Pida visitar la bodega: casi todas tienen la puerta abierta.
Caminos
La ruta del Sabor son 8 km; sale de la iglesia y vuelve por antiguas levadas. Tres horas. Lleve agua: no hay bar por el camino. Los hórreos abandonados son de 1920: madera podrida, pero la estructura aguanta.
El Parque Arqueológico del Côa está a 15 km. Autobús a las 9 h desde la plaza, regreso a las 17 h. Entrada 5 euros.
Fiestas
Nuestra Señora da Veiga: 8 de septiembre. Procesión a las 16 h, verbena hasta tarde. Cantares al desafío en el quiosco, entrada libre.
Cedovim se duerme a las 22 h. El único bar cierra media hora después. El Sabor hace ruido todo el año: tapones para los que odian el silencio.