Artículo completo sobre São Domingos de Rana
São Domingos de Rana guarda arrozales medievales, iglesia manuelina y sendas del Parque Natural de Sintra-Cascais a 15 min de Lisboa.
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La luz de la mañana entra de soslayo, tamizada por la bruma que sube del valle del Jamor y se detiene sobre los tejados de Caparide, Talaíde y el Zambujal. No hay una plaza mayor — hay varias. Calles que ascienden suavemente, los 102 metros de altitud que se notan en las piernas sin saber muy bien por qué, y cruces donde el ruido del 112 o del 115 se mezcla con el gorjeo de los gorriones en los jardines privados. São Domingos de Rana no se descubre de golpe. Se despliega por capas, localidad a localidad, como quien desenrolla el plano del ayuntamiento de 1959 y comprueba que el territorio es más grande de lo que parecía.
Son 59 238 personas (Censo 2021) repartidas en 2 018 hectáreas donde lo urbano y lo rural nunca se divorciaron. Densidad: 2 936 hab/km². Y, aun así, hay bolsas de silencio verde: la mancha 12 del Parque Natural de Sintra-Cascais, en Trajouce; la mata de Talaíde; los caminos de Abóboda donde el viento huele a esteva y a lentisco.
El nombre que llegó del agua
«Rana» no viene de ranas. Viene de «Raana», forma medieval que aparece en la Inquisición de 1258 como tierras de cultivo bajo y húmedo, limitadas al sur por la ribera de San Pedro. Charcas sí, pero de agua salobre, donde se cultivaba arroz hasta el siglo XVIII. El topónimo se agarró como el musgo a la piedra.
En 1370, Don Pedro I donó estas tierras a Gomes Lourenço de Avelar, integrándolas en el término de Cascais. La parroquia nació de la agregación de cinco lugares — Rana, Abóboda, Tires, Sassoeiros y Trajouce — que el Obispo de Lisboa unió en 1515 para crear la nueva parroquia dedicada a Santo Domingo de Guzmán. El primer registro parroquial es de 1589: Brás, hijo de João Fernandes y Catarina Gonçalves, bautizado el 3 de febrero.
Piedra labrada, fe inscrita
La iglesia matriz, mandada construir por Don Diogo Ortiz de Vilhena en 1515, tiene una sola nave y un retablo manuelino que sobrevivió al terremoto de 1755. La torre campanario es posterior — 1778 — y las tumbas del atrio guardan los huesos de quienes murieron en la epidemia de 1857. Dentro, junto al Evangelio, está la lápida de João de Azevedo, escribano del ayuntamiento de Cascais, con su escudo de tres castillos y la fecha de 1634 grabada a punto perdido.
La Capilla de Abóboda, levantada en 1579 por Fray Gonçalo de Azevedo, conserva una de las pocas lápidas heráldicas del municipio intactas: caliza de Pero Pinheiro, escudo de los Azevedo (cinco estrellas de seis puntas en jefe) y una inscripción latina que reza «Hic requiescit in pace». A 200 metros, el crucero de 1620 marca el lugar donde, en 1833, los liberales colgaron a un grupo de miguelistas.
Son cuatro los bienes clasificados: la iglesia matriz, la capilla de Abóboda, el crucero de Abóboda y el palacete de los Anjos (calle Dr. José Pereira, 38), construido en 1892 por José Maria dos Anjos, comerciante de vinos de Carcavelos.
Donde la sierra respira
El Parque Natural de Sintra-Cascais ocupa 195 ha en la parroquia. La ruta de Talaíde (PR 6) empieza enfrente del café «O Serrano» y sube hasta los 180 m de altitud, donde se ve la línea del mar y, al fondo, el estuario del Tajo. La flora es la del matorral de marisma: esteva, romero, ulex-lusitanicus. Hay cigüeñas blancas que anidan en los lentiscos y, en verano, el aguililla real planeando sobre los campos de secano.
No hay playas, pero el Atlántico está a 4 km en línea recta. Cuando la marea está llena y el viento es del sudoeste, se oye el rompido en Trajouce como un trueno apagado.
Una geografía de muchas aldeas
Caparide nació con la línea de Cascais. La estación abrió el 16 de febrero de 1889 y el primer parcelamiento, «Parque Caparide», data de 1903: casas con jardín de 500 m² para familias de la burguesía lisboeta. Talaíde se mantuvo rural hasta los años 70; aún hoy quedan chafarices manuelinos y un pelourinho de 1758 que marca el lugar de la antigua cámara de lugares. Trajouce es el núcleo más pequeño (pob. 1 452) y el que tiene mayor porcentaje de residentes mayores de 65 años (28 %). Abóboda creció con la fábrica de cemento Cimpor, inaugurada en 1925 y cerrada en 2001; los silos siguen ahí, pintados de azul, ahora convertidos en rocódromo.
El centro comercial es el «RanaShopping», abierto en 1998 con un Intermarché y 60 tiendas. El instituto Domingos Sequeira recibió al primer grupo de alumnos en 1983 y hoy tiene 1 650. Hay 57 alojamientos turísticos registrados, la mayoría en casas unifamiliares de Caparide y Talaíde, con precios medios de 80 €/noche en junio.
El sonido que se queda
A las 19.30, cuando el 115 para en la plaza 5 de Outubro y los niños salen del colegio de Talaíde, se oye, desde algún patio, el chapoteo del agua cayendo en el depósito de riego. Es el mismo sonido que escuchaban las generaciones anteriores cuando llevaban los burros al charco de Raana. El charco desapareció, el sonido quedó — una pequeña memoria que São Domingos de Rana guarda para quien se toma la molestia de escuchar.