Artículo completo sobre Torrados y Sousa: el portal del guerrero sin mansión
Entre viñedos de vino verde y naves de calzado, sobrevive el ardor de un noble portón derruido.
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El portal barroco de la Casa de Torrados sigue en pie, pero la mansión que lo custodiaba se derrumbó hace décadas. El guerrero de piedra del escudo aún vigila, sin enemigo que batir. El nombre viene del latín torrare, quemar. Así se abría la tierra al cultivo: primero el fuego, luego el arado.
Comendador y territorio
En 1517, D. Manuel I creó la Comendad de Torrados. Ya en 1122, el testamento de Mem Moniz mencionaba estas tierras. La iglesia parroquial, del siglo XVII, abre a las ocho los domingos. La casa se declaró Bien de Interés Público en 1977, pero ningún gobierno ha puesto aún la primera piedra de la restauración.
Viñedos entre naves
A 277 metros de altitud, el río Sousa traza el límite sur. En las parcelas pequeñas se elabora vino verde: los blancos tienen la acidez justa para cortar la grasa del rojão. Pero quien necesita nómina fija acaba en las naves del calzado; son las fábricas las que pagan la mayoría de los salarios. Sus 3.287 vecinos ocupan 520 ha: 6,3 personas por hectárea, espacio suficiente para que los perros ladren sin fastidiar al vecino.
Caldo verde y sarrabulho
El caldo verde se sirve hasta finales de septiembre, mientras dura la col. El arroz de sarrabulho lleva sangre de cerdo coagulada: puede pedirlo sin, pero no es lo mismo. Los rojões vienen con naranja porque al agricultor se le cayeron unas cuantas en la cazuela y salió tan redondo. El vino verde es de aquí: la Quinta da Tapada lo vende en la puerta por tres euros la botella.
Romerías y procesiones
La fiesta de San Benito es el 21 de agosto. La procesión sale a las cuatro de la tarde de la iglesia, sube al pueblo y baja por la calle de la Fuente. Hay bifanas a dos euros en la caseta del Club de Cazadores. Las torrijas se preparan el día anterior: doña Amélia de la pastelería guarda el pan desde el martes para que absorba bien la leche.
El portal del guerrero sigue ahí. Nadie sabe hasta cuándo.