Artículo completo sobre Unhão y Lordelo: piedra, viña y campana a las 7:30
Pasea entre viñedos de Loureiro, iglesias románicas y fiestas de pueblo en Felgueiras
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La campana da las 7:30. No hay silencio: se oye el tractor de Sequeira que sube hacia el viñedo y el perro del bar ladrando a las palomas. La piedra del atrio está helada hasta mayo —lleva abrigo.
Tierra de foro y viñedos
Unhão fue municipio hasta 1855. El foro de 1515 servía para cobrar portazgo al ganado que bajaba de la meseta; aún se ven marcas de hierro en las puertas del pueblo. Lordelo era solo un lugar de trashumancia; se unieron en 2013 porque ambos perdieron población frente a la fábrica de Lixa. Hoy suman 1.099 habitantes, 233 con más de 65 años.
Piedra testigo
La iglesia de São Salvador abre a las 9 h los domingos o cuando se toca el timbre del sacristán (dirección: Rua da Igreja, nº 4). El portal románico conserva dos arquivoltas originales; el resto se reconstruyó en 1932 tras venirse abajo el tejado. Dentro, el retablo mayor es manierista —cuesta 1 € encender las luces. La Capilla de Grandim está a 500 m, pero solo queda la base: los ladrillos sirvieron para levantar la escuela primaria en 1958.
Entre viña y cielo
La carretera municipal 615 cruza la parroquia de norte a sur. Aparca en el atrio (GPS: 41.383, -8.164) y sigue la senda de los muros: 4 km hasta la Quinta da Casa Nova, todo cuesta arriba. Los viñedos son de Loureiro; la vendimia es a mediados de septiembre. Para probar, llama al 917 432 876 (Adega de Unhão): lleva botella, te la llenan al momento, 3 € el litro.
Ritmo de agosto
Día 6: misa a las 11 h, comida colectiva en el pabellón (sardina + vino, 8 €); por la noche, los tambores de Lixa suenan hasta la 1 h. No hay alojamiento; la habitación más cercana está en Felgueiras (Hotel Magik, 45 €). Si vienes en coche, deja el coche en el campo de fútbol: se sale antes que del atrio, que se llena de polvo y botellas.
El último café cierra a las 20 h. Después solo quedan los luciérnagas sobre los viñedos y el olor a sarmiento quemado.