Artículo completo sobre Irivo: campanas, viñas y vino de grifo a 1 €
Penafiel se despide en este rincón de bancales de pizarra, capilla románica y petanca bajo el plátan
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Las campanas de la iglesia parroquial doblan a las 7, al mediodía y a las siete de la tarde. Su eco se pierde entre las viñas que trepan por la ladera desde el arroyo de Soutelo. Irivo abarca apenas 3 km², alberga 2 100 vecinos y se asienta a 153 metros de altitud. Aquí acaba el término municipal de Penafiel y empieza el de Marco de Canaveses. La anexión de Coreixas, suprimida en 1836, le legó los mejores terrazgos de viña de la antigua aldea.
Capilla abierta al viento
A 600 m al oeste del templo, en mitad del campo, se alza un arco románico del siglo XIII protegido desde 1910. Es un arcossolio: guarda una tumba esculpida al aire, punto de reposo de los entierros antes de llegar al cementerio. El granito ha ennegrecido, pero aún se distinguen sus tres arquivoltas. No hay taquilla ni vigilante. Lleve agua: la sombra es de alcornoque y no llega hasta pasadas las cuatro.
Viña y mesa
Los viñedos se aferran a bancales de pizarra mirando al sur. Dan vinos ligeros, con acidez que refresca los días calurosos. Comprelos en la cooperativa de Penafiel (calle Libertad, 455) o pida «vino de casa» en el café O Sino, justo enfrente de la iglesia. Se sirve de grifo, vaso de 20 cl, 1 €. Acompáñelo con rojões de colorau (5 €) o un bocadillo de caldo verde (2 €) si es sábado por la mañana. Dulces de convento no hay: pruebe los melocotones en almíbar que vende doña Alda en el mercadillo dominical, 3 € el tarro.
Senda Irivo – Cête – Galegos
Cinco kilómetros circulares, señalizados en amarillo. Empiece por la verja lateral del cementerio. Tiempo: 1 h 30 sin parar. Se cruza con tres molinos abandonados, dos aún con la rueda en su sitio. Se vadea el arroyo tres veces; calce zapatilla con buen grip — las piedras están cubiertas de limo. En el km 3,2, desvío de 200 m a la Torre de Durigo: campanario medieval con vista al valle del Sousa. No tiene reja; súmase por su cuenta.
Plaza de la iglesia
El sábado a las 17 h, partida de petanca bajo el plátano. El que pierde invita al café. El bar abre a las 8 y cierra a las 20, salvo los lunes. El aseo público está dentro del cementerio; la llave se guarda en el café.