Artículo completo sobre Aveleda: aguardiente, angulas y río entre viñedos
Entre Vila do Conde y la Póvoa, el tren para en Aveleda para brindar con vino verde y probar angulas
Ocultar artículo Leer artículo completo
El tren frena en la curva y la estación emerge entre viñedos. El cartel dice «Vila do Conde», pero la vía está en Aveleda —nadie le da más vueltas. Afuera, el río Ave serpentea entre cañaverales. El que baja aquí no busca monumentos; busca un copa de aguardiente en la tasca de João o un plato de angulas en el Cais Velho.
El río que separa y une
El puente setecentista de granito une Aveleda con la Póvoa. Barcos de madera amarrados en ambas orillas. En enero, durante la Festa do Senhor dos Navegantes, las embarcaciones bajan hasta la desembocadura cubiertas de flores de papel. El río es navegable hasta aquí: en el Cais da Vila alquilan kayaks por 15 € dos horas.
La iglesia parroquial presume de retablo barroco dorado, pero es la Capela da Guia la que llena la carretera nacional a mediados de agosto: romería, misa de campaña y verbena en el atrio. Las sardinas a la brasa cuestan 2 € en la parrilla de la fiesta.
Vino que viaja, angulas que se quedan
La Quinta da Aveleda organiza visitas guiadas a las 15 h por 12 € con cata. Sus blancos se exportan a setenta países, pero aquí se toma aguardiente vieja en el tinto: 60 céntimos el vasito en el Café Central.
La caldeirada de angulas del Ave corre de octubre a marzo. En el restaurante O Pescador la sirven con broa de millo por 14 €. La merluza huele a mar —llega de Vila do Conde, a ocho kilómetros—. Las cavacas de la Padaria Silva, 1,20 € cada una, se parten en trozos para mojar en el café.
Senderos entre viña y dunas
El Camino de la Costa se cuela por la nacional 13. La concha amarilla en los muros guía hasta la playa de Azurara, a 5 km. El Moinho do Pego abre fines de semana, entrada libre. La rueda gira cuando llueve.
La ciclovía litoral une Aveleda con la Póvoa en veinte minutos llanos. Bicicletas en la estación: 10 € el día. El Parque Natural do Litoral Norte protege la marisma: lleve prismáticos para ver garzas en marzo.
El último tren al Porto sale a las 23.17 h. Lleve una botella de vino de la quinta: la tienda cierra a las 19 h.