Artículo completo sobre Cardigos: villa del 1605 que envejece entre cardos y río
Siente el frío de la piedra, prueba maranho y cruza el puente romano de la Isna
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La luz de la mañana entra rasante por la portada de la iglesia parroquial. Dentro, el frío de la piedra cala los huesos. Fuera, el picota es solo granito y fecha exacta: 1605, Felipe II concedió a Cardigos carta de villa y capital de comarca. Hoy es una parroquia de 965 habitantes, 470 con más de 65 años —la más envejecida del municipio de Mação.
Del cardo al mapa
Cardigos debe su nombre al cardo que cubría las laderas. Antes que la palabra, hay un dólmen (Anta da Lajinha), un puente romano sobre la Ribeira de Isna, fragmentos visigodos. El término abarca 70 km² de pinares, alcornoques y olivares a 449 m de altitud.
Qué se come
En las tascas se pide maranho: estómago de cerdo relleno de carne, arroz y menta. Al espeto, cabrito hasta que la piel cristalice. El aceite es DOP Beira Interior o Ribatejo; la aceituna, Galega da Beira Baixa IGP. Para terminar, coscorones y tijeladas —recetas que sobrevivieron a los conventos.
Dónde irse
Playa fluvial del Vergancinho: agua fría, socorrista en julio y agosto, barbacoas y césped. Los senderos suben a la Serra do Santo; entre la maleza aparecen muretes de bancal y cerámica dispersa. El Puente Romano de la Ribeira de Isna tiene un solo arco: granito pulido por siglos de tránsito.