Artículo completo sobre Río Frio: granito y niebla en Arcos de Valdevez
Caseríos de pizarra, agua helada y vacas cachena en la puerta del Gerês
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El granito se vuelve más oscuro con la humedad de la mañana. A 324 metros, la niebla asciende desde el valle y envuelve las casas de pizarra. El silencio solo se rompe con la campana de la iglesia o el ladrido lejano de un perro. Rio Frio no es un nombre poético: es el arroyo que atraviesa el lugar, agua helada incluso en agosto.
La parroquia ocupa 19 km² de ladera, repartidos entre aldeas que caben en una nota a pie de página. Quinientas treinta y seis personas, 268 con más de 65 años. La escuela cerró hace diez años. El café del centro abre a las 7:00, sirve un café solo por 60 céntimos, cierra a las 19:00 cuando Antonio se va a casa.
En el límite del parque
Rio Frio roza el Gerês, pero no está dentro. Es tierra de transición: ya no es el valle del Lima, aún no es la sierra de la Peneda. Los caminos suben entre muros de piedra suelta, bordeados de escobas que sirven para hacer... escobas. El agua está por todas partes: manantiales señalados como “agua potable”, arroyos que se secan en agosto, pilones donde las mujeres lavaban la ropa hasta los años 80.
Las vacas cachena pastan sueltas. Son pequeñas, cabras con cuernos, trepan por laderas donde el ganado normal no se atreve. Su carne es oscura, cuesta el doble que la convencional. Se sirve en el restaurante O Brasão, en Sistelo: chuleta a la plancha con patata arrugada, 14 euros. Hay que reservar el viernes, si no, no queda.
Fe que mueve montañas
La romería de la Peneda es el 29 de agosto. Sale de Rio Frio a las 6:00, llega al santuario al mediodía: 12 km de subida. Se lleva pan, chorizo y vino. Quien no quiera madrugar, deja el coche en Lamas de Mouro y coge la guagua de Gata — 4 euros ida y vuelta.
El Camino de Santiago pasa por aquí, pero no se detiene. Los peregrinos paran en la fuente del Lobo, llenan botellas, preguntan si hablamos inglés. La flecha amarilla pintada en la piedra les lleva hasta Gondoriz, después a Ponte de Lima. En mayo pasan veinte al día; en diciembre, ninguno.
Dónde dormir y comer
Hay dos casas de turismo rural: Casa do Xisto (80 euros/noche, mínimo dos) y Casa da Fonte (70 euros, aceptan una noche entre semana). Ambas tienen chimenea, leña incluida. No hay hotel. No hay para llevar. El supermercado más cercano está en Arcos de Valdevez, a 18 km de carretera sinuosa.
El restaurante más próximo es O Brasão, en Sistelo, a 6 km. Abre todos los días en verano, solo al mediodía. En invierno, solo los fines de semana. Teléfono: 258 52 92 14. Si no cogen, es que no hay pescado fresco.
A las 18:00, la sombra cubre la aldea. El descenso térmico es inmediato: diez grados menos que en el valle. Se enciende la chimenea, se cierra la puerta. El silencio es absoluto, roto solo por el canto del búho.