Artículo completo sobre Cambeses, el Minho que huele a leña
Pueblo rojo de 496 almas, arroyo bravo y olivos heredados de romanos
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El olor a leña no se puede fotografiar. Es lo que queda cuando el vecino enciende la estufa a las siete de la mañana. La tierra es roja, se te pega en los zapatos y entra en casa. El arroyo es el Cambeses de verdad: si llueve tres días seguidos, desborda y corta la carretera comarcal M-1033.
El municipio que dejó de existir
Cambeses fue municipio hasta 1836. Después lo absorbió Monçao y ya no lo soltaron. El topónimo viene de los Cambes, familia romana que plantó olivos por aquí. Hoy viven 496 personas en 405 hectáreas: menos de un alma por hectárea. La junta parroquial tiene un mapa con las fincas: la mitad pertenecen a emigrantes en París que vuelven dos veces al año.
Iglesia y dos ermitas
La abre a las ocho los domingos. El coro está vacío desde 2018 — el párroco viene de Gandra. La Senhora da Rosa queda a 1,2 km: quince minutos andando por pista asfaltada. Dicen que quien le lleve tres rosas blancas se casa ese año. La Senhora das Dores es más pequeña, pero tiene banco de granito para sentarse. En agosto hay procesión con la banda de Baltar. Lleva agua: el recorrido son 3 km con 150 m de desnivel.
Qué se come
La carne Barrosã está en la carnicería del Sr. Armando: abre de 7 a 13, los viernes hasta las 19. Pide «aceite para rojões» — cuesta 8 €/kg. El arroz de sarrabulho lleva sangre de cerdo; si no te va, avisa antes. El vino verde hay en el Intermarché de Monçao, pero en la quinta del Sr. Fernando venden garrafón de 5 L por 7 €. Lleva botella.
Por dónde andar
El PR3 «Cambeses-Moreira-Trute» tiene 7,2 km y waypoints con códigos QR. Empieza junto al cementerio — hay aparcamiento. Pasa por el puente medieval de Trute: piedra resbaladiza si ha llovido. Lleva bastón; los jabalís salen de noche y dejan hoyos en el camino. El mirador es un plástico a 340 m de altitud: se ve Monçao y, si no hay niebla, la sierra del Xurés.
El último bar cierra a las 20. Si te quedas a dormir, hay una habitación en casa de la Dona Alda: 25 € con desayuno — reserva con dos días de antelación.