Artículo completo sobre Entre Ambos-os-Ríos: donde el Vez y el Lima nunca se tocan
Puentes de granito, brañas vacías y cascadas secretas en el corazón del Minho
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La campana de la iglesia de San Miguel dobla tres veces. El sonido se pierde entre los robles antes de alcanzar Germil. Entre Ambos-os-Rios está donde indica su nombre: entre el Vez y el Lima, dos ríos que discurren paralelos pero jamás se tocan.
Puente y foso
El Puente Romano de Tamente tiene cuatro arcos. No hay placas explicativas. El granito aparece oscuro bajo el musgo y el Vez serpentea en pozas de agua verdosa. Si queremos historia, preguntemos al señor Armindo en la panadería de Tamente. Nos contará dónde reconstruyeron los arcos tras la riada de 1978.
El Fojo do Lobo en Germil es un hoyo circular de piedra con tres metros de profundidad. Lo levantaron en 1892. Ahora sirve para que los visitantes hagan fotos y se pregunten por qué demonios los aldeanos montaban trampas tan elaboradas.
Braña vacía
Para llegar a la braña de Bilhares, tomamos la EN203 hasta el desvío señalizado «Branda». Son 8 km de carretera de montaña. Arriba, 20 casas de piedra deshabitadas de octubre a junio. Las llaves guarda doña Rosa, que vive en la primera casa a la izquierda. Hay que pedírselas si queremos entrar.
La Cascada do Carcerelha queda a 30 minutos andando desde el aparcamiento del Gerês. El sendero lleva marcas amarillas y blancas. Llevar chubasquero incluso en agosto. El agua está a 12 grados todo el año.
Dónde comer
El único restaurante que abre todos los días es «O Moinho» en Germil. Sirven rojões los sábados, cabrito los domingos. Reservar antes: 258 58 23 41. Doce euros por persona con vino incluido.
En Ermida, la cantina abre a las 7 h para los camioneros. Desayunan papas de maíz. Los miércoles hay sopa de alubias verdes cuando es temporada.
Cuándo ir
Evitar agosto. Las aldeas se llenan de lisboetas con casas de veraneo. Suben los precios, los senderos se saturan.
Septiembre es mejor: los castaños empiezan a ponerse marrones, las vacas cachena siguen pastando en los lameiros y hay mesa en los restaurantes sin reservar.