Artículo completo sobre Anais: loma de granito que vigila el valle del Lima
Entre campanas, procesiones y cocido, el pueblo guarda el Atlántico al fondo
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La luz de noviembre dora el granito de la iglesia cuando las campanas marcan las seis. El eco baja hasta los sarmientos ya desnudos. A 287 metros, Anais vigila el valle del Lima: Ponte de Lima se dibuja al pie, la calzada medieval cruza el río que se dobla como una serpiente de plomo.
El gallego que aún cuelga del aire
El nombre viene del galaico anais: loma. En los pergaminos medievales figura como Anaes o Anayes. Desde el siglo XIII la parroquia depende del ayuntamiento de Ponte de Lima. La iglesia de São Martinho corona el lugar: portal manuelino del XVI, retablo barroco dorado, azulejos del 700 y órgano de tubos decimonónico. La misa es el domingo a las once.
Promesas, procesiones y los «ladrones de San Martín»
El primer domingo de septiembre se celebra la Festa da Senhora da Boa Morte: hace tres siglos prometieron a la virgen acabar con la sequía y la tradición sigue viva. El 11 de noviembre, los «ladrones de San Martín» llaman a las puertas con concertina y tambor para recolectar limosnas. Aún se canta el malhão —dúo improvisado—, aunque solo los mayores recuerdan las réplicas.
Cocido, sarrabulho y tocino de cielo
En el restaurante O Moinho hay cocido portugués los jueves. El arroz de sarrabulho, solo los domingos y con reserva. El tocino de cielo se agota pronto en la Panadería Central: abre a las 7, cierra cuando se acaba. El vino verde es de la Quinta do Casal, 11 grados. La aguardiente casera sale a 12 € el litro en la Bodega del Adro.
Sendas, molinos y el Monte de São Martinho
El sendero de los Molinos parte junto a la iglesia: 5 km ida y vuelta, 45 min hasta el molino del Meio, donde hay mesas para picnic. La subida al Monte de São Martinho exige hora y media; lleva agua, no hay fuente. Desde arriba, los días claros se ve el Atlántico. A 3 km están las Lagunas de Bertiandos: entrada libre y centro de interpretación con personal.
El último autobús a Ponte de Lima pasa a las 19:30; el taxi cuesta 8 €. El café Central cierra a las 20: ahí se reúnen los mayores para la sueca.