Artículo completo sobre Oura: el valle donde cura el jamón de Barroso
Pueblo a 353 m entre Chaves y el Barroso, con ahumaderos, castaños y 515 almas
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El humo sale recto por la chimenea. Huele a roble seco y a días que pinchan. Oura se alza a 353 metros, donde el valle de Chaves toca su fin y empieza el Barroso. Noviembre recorta los perfiles de los ahumaderos. Dentro, los embutidos maduran sin prisa.
Qué se come
El jamón de Barroso IGP cura dieciocho meses. La morcilla de calabaza equilibra grasa y dulzor. La alheira lleva sin ajo. La carne maronesa DOP es de vacas que pastan al sol. El cordero lechal IGP no pasa de siete kilos.
El pastel de Chaves se fabrica en Chaves, pero se desayuna aquí. La castaña DOP de Padrela se vende en el mercado del lunes. La miel de Barroso es oscura, espesa, de brezo y carqueja.
Quién vive aquí
515 vecinos. 183 superan los 65 años. 42 aún no cumplen los catorce. Las casas distan doscientos metros. Cuando calla el viento se oye el arroyo de Oura.
Dos rutas jacobeas cruzan la parroquia: la Vía Lusitana y la Nascente. En temporada alta pasan doce peregrinos al día. Hay una fuente en el lugar del Cimo. El agua es potable.
Qué se ve
Muros de pizarra. Castaños centenarios. La carretera comarcal 528 une Chaves con Boticas. Hay un alojamiento rural con tres habitaciones. Acepta perros.
El humo sigue subiendo. A las cinco huele a leña y a cuadra. Oura no tiene bar. Lo que tiene es un ultramarinos-cafetería en Ruivães, a tres kilómetros. Cierra a las ocho.