Artículo completo sobre Sarraquinhos: silencio y humo en Gerês
Aldea de granito y niebla donde el tiempo se cura con chouriça
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La niebla sube del valle y se detiene sobre los prados de Sarraquinhos. Estamos a 898 metros y el aire huele a tierra mojada y humo de leña. El silencio solo se rompe por el murmullo del agua en las acequias y el crujido de las puertas de madera.
Trescientos vecinos repartidos en tres mil hectáreas dentro del Parque Nacional de Peneda-Gerês. Casas de granito dispersas, caminos de tierra apisonada, muros de pizarra. Ganado maronés paciente en los pastos. No hay vallas que rompan la vista ni ruido de motores.
Qué se come
El embutido cura semanas enteras sobre brasas de roble: chouriça, salpicão, alheira —todo con sello IGP de Montalegre—. Cabrito criado suelto entre los prados. Miel de brezo y retama. Patata de Trás-os-Montes IGP cultivada en bancales que exigen azada y paciencia.
Cómo llegar
Sarraquinhos queda a 15 minutos de Montalegre por la N308-1. El Camino de Santiago de la Leste atraviesa la aldea. Las señales escasean: pregunte a quien cruce. El trazado, entre granitos y arroyos, lleva hasta Galicia.
Fiestas: el Señor de la Piedad (septiembre) y la Virgen del Llanto (agosto). Procesiones por sendas empedradas. La iglesia figura como Bien de Interés Público.
Por la noche, el frío aprieta. Las estrellas se multiplican. El humo de las chimeneas sube contra el cielo negro.