Artículo completo sobre Alvações do Corgo: café, viñas y jamón entre el Corgo
Pueblo de 405 vecinos donde el pan se acaba pronto y el vino cuesta 3 €
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Las campanas de la iglesia de San Pedro dan las siete. Sin estridencias: cada badajo cuenta. El sonido baja por los socalcos de viñedos hasta el Corgo, donde el agua arrastra hojas de sauce y restos de vendimia. Alvações do Corgo despierta con 405 vecinos, olor a leña quemada y café recién tostado.
El valle que alivia
Alvações deriva de Alvavium. Dicen que significa «lugar de alivio». Puede ser. La carretera nacional 322 traza aquí una curva antes de encarar la subida a Santa Marta. Quien se detiene encuentra café en el «Rosa» y la oficina de Correos abierta tres veces por semana.
La parroquia pertenece a Santa Marta de Penaguião desde 1855. Antes era lugar de la villa de Poiares. La iglesia de San Pedro es de 1758: torre de dos cuerpos y retablo tallado. El 29 de junio sale en procesión por la calle. Se sirve caldo verde y vino de la casa. Nadie reserva mesa.
Jamón, pan y tinto
La carnicería «O Corgo» vende jamón de Vinhais a 24 € el kilo. El pan sale del horno de Vilarinho: abre a las 7 h, cierra cuando se acaba. El restaurante «Adega» sirve posta à brás por 8,50 €. Regala un gollete de Oporto al final. Tres mesas dentro, dos en la terraza. Cierra los lunes.
Senderos entre parras
El camino municipal CM1275 une Alvações con el Corgo: 2,3 km de bajada. Se pasa por la quinta do Cidrô, donde se puede catar el vino de 2022 a 3 € la botella. No hay señales. Se desciende entre muros de pizarra y parras sin red. Al final, el puente de piedra da paso a la orilla. Agua fría, cantos rodados.
Volver a pie cuesta 35 min. En coche, la N-322 enlaza con Vila Real en 18 min. Hay autocar a las 7.15 y a las 17.30. Billete: 1,95 €.
Alojamiento: una casa vacacional en el Largo do Cruzeiro. Tres habitaciones, cocina equipada. Vista a la viña. Reservas en la web del ayuntamiento.