Artículo completo sobre Leomil: campanas, viñedos y memoria en Beira Alta
Visita Leomil (Moimenta da Beira): iglesia del 1712, viñedos centenarios, horno de leña desde 1953 y vinos con acidez de altitud.
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Las campanas de la iglesia de São João Baptista repican al mediodía y el bronceo resuena desde el atrio de losas de granito hasta la Rua da Igreja. A 726 m de altitud, Leomil respira el aire seco de la Beira Alta, templado por el viento que asciende del valle del Távora. A media mañana, la luz rasante ilumina las fachadas encaladas de las casas señoriales —como la Casa dos Tiagos, del siglo XVIII, con su escudo sobre la puerta— mientras el humo de la leña de pino se eleva desde la chimenea de la panadería que la familia Carvalho abrió en 1953.
Memoria grabada en piedra
La primera referencia documental a Leomil data de 1191, en el Liber Niger de la catedral de Viseu. El topónimo viene de “Lemos” (prerromano) y “Mil” (miliario romano que marcaba la antigua vía entre Viseu y Galicia). La iglesia parroquial, dedicada a São João Baptista, se reedificó en 1712 —fecha grabada en la piedra de la sacristía— y conserva el retablo mayor de talla dorada de 1743, atribuido al maestro José Fernandes de Lima. En las afueras, la capilla de São Sebastião, levantada en 1676 tras la peste, guarda azulejos con instrucciones del III marqués de Pombal sobre higiene. Los hórreos de granito del lugar de Póvoa, con inscripciones de 1832, atestiguan el ciclo del maíz que sostuvo a la parroquia durante la filoxera.
Viñedos en altura
Desde 1756 Leomil forma parte de la Región Demarcada del Duero. La altitud confiere al vino una acidez marcada: 6,5 g/l de acidez total, según análisis de la ADVID de 2022. Los viñedos de la Quinta do Reboredo, a 550 m, plantados en 1932 tras la filoxera, aún producen diez pipas anuales de oporto. Los socalcos de pizarra, construidos entre 1935 y 1940 por la Emissora Nacional dentro del Plan de Fomento Vitícola, se sostienen con muros de piedra en seco cuya técnica se perdió con la generación de los cincuenta. La Cooperativa Agrícola de Leomil, fundada en 1962, embotelló “Távora” hasta 1994, cuando cerró por falta de mano de obra.
Mesa beiresa
El cabrito asado en horno de leña de la tasca “O Cantinho” —abierta por Maria do Céu en 1983— se sirve los domingos a la una, con piel crujiente y patatas regadas con manteca de cerdo ibérico. La chanfana del restaurante “O Távora”, receta de la familia Abreu desde 1950, lleva vino tinto de la quinta local y cuece tres horas en cazuela de hierro. En la casa de Póvoa se cura la chouriça de carne 90 días —plazo anotado en el cuaderno de 1928 de la abuela Albertina—. Los dulces de yema de la Confeitaria Silva, abierta en 1947, usan huevos de la raza “Amarela” criada en Aldeia Nova.
Senderos entre sierras y arroyos
El sendero PR2 “Trilhos do Távora”, homologado en 2018, une Leomil y Aricera en 7,3 km. Cruza la Ponte de Póvoa, construida en 1897 sobre el arroyo de Carvalhal, cuyo caudal pasó de 150 l/s en marzo de 2023 a 5 l/s en agosto. Desde el mirador del Alto da Senhora da Graça, a 812 m, la vista alcanza 23 km hasta la Serra da Estrela. La floración del carquejo ocurre entre el 15 y el 30 de abril, fecha en que desde 2015 se celebra la “Marcha da Flor do Carquejo” organizada por la Asociación Cultural de Leomil.
São João en llamas
La fiesta de São João, el domingo más próximo al 24 de junio, atrae a unos 3 000 visitantes. La procesión sale a las 16:30 de la iglesia parroquial y recorre 1,2 km fijados en 1892. La hoguera del Largo do Cruzeiro, de 150 carros de sarmiento, se enciende a las 22:00 por el presidente de la junta parroquial —José Manuel Pereira desde 2021—. El grupo folclórico “Os Camponeses do Távora”, fundado en 1978, actúa a las 21:00 en el atrio interpretando “A Rusga de Leomil”, cantiga recogida por Michel Giacometti en 1967. La cuña de vino que se ofrece contiene 100 ml del vino de la cooperativa, embotellado expresamente para la fiesta.
Cuando los festejos concluyen a la 1:00 —toque de queda fijado por la PSP desde 2015— queda el silencio roto solo por el reloj de la torre, que da tres campanadas cada cuarto de hora, como desde 1872.