Artículo completo sobre Castanheiro do Sul: villa olvidada del Duero
Camina entre cruces, capillas y fuentes donde solo quedan 382 almas
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La cruz de piedra del siglo XVIII se alza en la plaza sobre el zócalo que quedó cuando derribaron el picota. En 1855 Castanheiro perdió la categoría de villa y la columna del pelourinho desapareció; solo quedó el basamento. El nombre remite al castaño que señalaba el límite sur del antiguo núcleo. El árbol se secó hace más de cien años.
Lo que queda de la villa
El fuero de Manuel I lleva la fecha del 1 de febrero de 1514. Durante 341 años esto fue municipio. Hoy viven 382 personas, 130 con más de 65 años. El pelourinho permanece en la plaza que lleva su nombre. Otro crucero, este de cruz latina, custodia la entrada norte del pueblo. Ambos son contemporáneos.
La capilla de Santa Cruz, en el monte de São Domingos, es del siglo XVII. Abre dos veces al año: el 3 de mayo y el 15 de agosto. La de São Sebastião lleva tres años cerrada con llave; la guarda doña Idalina, que vive en la casa de arriba. La capilla de Nuestra Señora de Belém celebra misa el último domingo de cada mes. La antigua ermita de São João es hoy un pajar. El dueño la compró en los años setenta por 150 contos.
Subida al monte
El 3 de mayo se caminan 2,3 km hasta el santuario. Se sube con mantel de mesa, jamón casero y vino tinto. Quien no quiere andar llega en coche por la pista de tierra. La romería empieza a las diez y termina cuando el último se levanta de la mesa. El 15 de agosto hay procesión con la imagen de la patrona. El 4 de diciembre, misa a las cuatro de la tarde para los pocos devotos que quedan de Santa Bárbara.
Qué se come y bebe
La Fuente de la Villa Vieja está 200 metros más arriba de la plaza. El agua es potable. La Fuente de la Encina se seca en verano. El queso Terrincho hay que comprarlo en la fábrica de Tua, a 12 km por carretera comarcal. El vino es del Duero, pero aquí las terrazas miran a la margen izquierda: menos sol, más lluvia, misma variedad. En el centro hay dos casas habitadas todo el año; el resto solo despierta los fines de semana y en vacaciones.