Artículo completo sobre Arcos: la campana que despierta al Duero
Pueblo sin cafés ni señal, solo viñedos, castaños y silencio a 776 m
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La campana y el silencio
La campana de la ermita dobla a las once. El sonido baja por las terrazas, se desliza por el valle y muere entre los viñedos. Arcos está a 776 m, en un pliegue del Duero. Ciento sesenta y tres personas repartidas en casi ochocientos hectáreas.
Cincuenta y cinco han cumplido los 65; trece aún no han cumplido los diez. Las casas se miran de lejos. Los caminos son de tierra. Para tomar un café hay que bajar hasta Tabuaço, diez kilómetros.
El único monumento oficial es la ermita. Lo demás son muros de pizarra sin argamasa, vides y castaños. La castaña es DOP —Soutos da Lapa— y se vende en octubre en las ferias cercanas.
No hay restaurantes. Solo tres casas rurales: Quinta da Mata, Casa do Castanheiro y Casas do Juízo. Se reserva por teléfono o por Facebook.
Fiestas y regreso al silencio
El 4 de julio, Santa María do Sabroso y Santa Bárbara; el 24 de junio, San Juan. Se encienden hogueras, se sirve arroz al horno y vino de la propia bodega. Al día siguiente, otra vez el silencio.
Cómo llegar
Salir de la A24, salida 14; tomar la N323 hasta Arcos. Se aparca a la entrada; las calles son demasiado estrechas para el coche.
Llevar agua y buen calzado. El GPS se despista en las laderas. La cobertura desaparece a mitad de sendero.