Artículo completo sobre Vila Velha de Ródão, donde el Tajo se pasea entre murallas
Buitres, muros contra osos, açorda de río y noches de cielo oscuro sin prisas
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El Tajo se vuelve lento entre los muros calizos de cincuenta metros. Si se escucha con atención, el sonido del agua responde en eco. Sobre las rocas, buitres leonados. Desde el suelo sube el olor de los matorrales. Aquí viven diecinueve personas por kilómetro cuadrado: aldeas pequeñas, calles sin ruido.
Muros que sobrevivieron a los osos
Tienen tres metros de altura y se alzaron para proteger las colmenas del oso pardo. El animal desapareció, los muros se quedaron. En Sarnadas, Fratel y Perais se cuentan por docenas. Ahora delimitan campos o sostienen olivos. La miel huele a tomillo y brezo.
Iglesias sin prisas
La iglesia matriz tiene un campanario de 1755 y una puerta que cierra mal. En su interior, talla dorada que nadie ha tocado desde 1934. En las aldeas, capillas con suelo de tierra y sillas de madera. Abren a las 7.30 para la misa dominical. En los puentes, una placa indica el año de la última reconstrucción: el romano es de 1557, el del Ocreza de 1792.
Qué se come
La açorda de pescado del Tajo se hace con aceite de la cooperativa de Fratel. El cabrito se hornea con leña durante cuatro horas; se sirve a las 13.00, recién deshuesado. En la feria de agosto —días 14 y 15— se prueban quesos de oveja, embutidos de cerdo ibérico y cavacas de miel que se parten por la mitad. Lleva dinero: no hay cajero.
Dónde ir
Portas de Ródão: aparcamiento en el km 102 de la EN118. Sendero de 1,8 km hasta el mirador; 35 minutos. Lleva prismáticos: águilas perdiceras entre octubre y marzo.
Playa fluvial de Fratel: arena importada, agua sin corriente. El bar solo abre los fines de semana fuera de temporada. Aseos y duchas gratis.
Sendero del Ocreza: 8 km, salida en Sarnadas. Señalizado en amarillo; tres horas. Lleva agua: no hay fuentes.
Observatorio de cielo oscuro: a 3 km del pueblo, seguir las señales a «Zimba». Abre los viernes a las 21.30; reserva en la web del ayuntamiento. Entrada libre.
Cuando se pone el sol, la roca se vuelve naranja durante tres minutos. Luego se apaga. Queda el sonido del Tajo y el olor de los montes.