Artículo completo sobre São Vicente: la ribeira que talló la lava
En la costa norte de Madeira, un pueblo entre grutas volcánicas y viñedos al borde del Atlántico
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La ribeira se abre paso entre paredes de basalto negro. Al fondo, donde la montaña cede y entra el Atlántico, está São Vicente: 2.788 personas aferradas a la roca, resguardadas del viento norte por laureles. La luz tarda: primero toca los cumbres a 800 m, luego baja por la Laurissilva, entra en el valle por el canal que el siglo XVI abrió para domesticar el río.
Grutas
Se formaron hace 400.000 años, cuando la lava descendió y dejó tubos huecos. Abiertas de 10 a 17 h, último acceso a las 16.15 h. 8 €. Lleva chaqueta: 14 °C todo el año. El centro de vulcanismo de al lado explica lo que ves, pero lo esencial es caminar dentro con el agua goteando.
Centro
Iglesia matriz, siglo XVI. Retablo barroco dorado, piedra negra fuera. Belén de arena volcánica en el atrio durante Navidad. Romería el 22 de enero, procesión y cánticos. La fiesta de las Sete Senhoras en agosto sube hasta la Capela da Graça en Pé do Passo — 40 min andando por pista de tierra.
Vino
Sercial, Verdelho, Boal en laderas mirando sur. Método de canteiro: barricas en el desván, el sol calienta, el vino se oxida. Quinta do Barbusano organiza catas con 24 h de aviso. Espetada de atún en palo de laurel, scabbard con plátano, caldeirada espesa. Bolo do caco caliente, ajo en mantequilla.
Sendero
Vereda da Boca da Ribeira: 2 km, 45 min bajando, 1 h subiendo. Empieza en el mirador, acaba en la desembocadura. Siempre a la izquierda de la ribeira, Laurissilva a la derecha. Cuando baja la niebla no ves a 5 m; cuando se abre, el mar abajo. Calzado con buen grip: piedras mojadas.
Horno de Cal
Parado desde 1970. Convertía conchas en cal para argamasa. Está a 5 min en coche arriba del pueblo, marca en el GPS: «Forno da Cal da Trincheira». Abierto, gratis, sin vigilante. Entra, mira la cámara de combustión negra, sal antes de que oscurezca.
Al caer la tarde São Vicente se queda solo con el sonido de la ribeira, la campana de la iglesia y la leña ardiendo en las chimeneas blancas.





