Artículo completo sobre Belém: pasteles, navegantes y piedra de viaje
Recorre el barrio lisboeta donde el Tajo se despide y los descubrimientos cobran forma
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El olor llega primero. Canela quemada a cuatrocientos grados mezclada con azúcar caramelizado. Es por la mañana en Belém y la cola de la Pastelería de los Pastéis de Belém, abierta desde 1837, ya dobla la esquina. Dentro, tres pasteleros reproducen la receta guardada en una caja fuerte. Se comen de pie, con los dedos quemándose.
Piedra que se lee como un libro
Desde la plaza de la pastelería hasta la fachada sur del Monasterio de los Jerónimos hay 180 metros. Don Manuel I mandó levantar el monasterio a partir de 1501, en el lugar donde existía la ermita de Restelo —donde Vasco da Gama oró en 1497, antes de zarpar hacia la India—. La piedra caliza de Lioz sostiene un enrejado manuelino. En el claustro, cada columna es diferente. En el suelo, un reloj de sol marca la hora solar. En la iglesia, dos tumbas: Vasco da Gama y Camões. Patrimonio Mundial desde 1983. Entrada: 10 euros. Gratis los domingos por la mañana para residentes.
El rinoceronte que vigila el río
La Torre de Belém, entre 1514 y 1520, nació en un islote. Hoy parece brotar del paseo. En la fachada sur, un rinoceronte tallado en piedra de 1515. Entrada: 6 euros. Mejor luz por la tarde.
La avenida entre dos siglos
Cuatro kilómetros de paseo peatonal y ciclista unen la Torre con el MAAT. A mitad de camino, el Padrón de los Descubrimientos —mirador en la cima con vista sobre el estuario—. Entrada: 6 euros. El Museo Nacional de Carruajes tiene la mayor colección de coches reales del mundo. Entrada: 8 euros. El Centro Cultural de Belém tiene la mayor sala del país —3.000 butacas—. El Palacio Nacional de la Ayuda abre hasta las 17h. Entrada: 5 euros.
Mangueras, palmeras y flamencos a lo lejos
El Jardín Botánico Tropical ocupa siete hectáreas. Abre a las 10h. Entrada: 2 euros. El Jardín de la Plaza del Imperio tiene dos lagos simétricos. La Reserva Natural del Estuario del Tajo es zona húmeda para aves migratorias. Garzas al amanecer. En el muelle de Bom Sucesso, la Docapesca organiza vela y piragüismo —15 euros/hora.
El sabor del estuario
Almuerzo: caldeirada de pescado del Tajo, bacalao con nata, açorda de marisco. Los veteranos van al Pão Pão Queijo Queijo (económico) o al Darwin's (cuenta doble). Vinos blancos de la región de Lisboa —Arinto y Fernão Pires—. Dulces conventuales: travesseiros de almendra. Belém es punto de paso de cuatro Caminos de Santiago. 189 alojamientos en la parroquia. Habitación doble: 80-200 euros.
El día termina en los escalones del MAAT. Entrada libre los lunes. El estuario se oscurece. El sonido es el choque del agua contra el muro. Y en el aire, aún: canela.